martes, 20 de febrero de 2007

Anquincila


Hay un mundo de espinas, sol y roca
y arroyos que susurran al humano
lo mezquino del mundo ciudadano
que no sacia, aunque llene la boca.

En ese mundo la cigarra toca
su chirrido, adjetivo del verano;
los cebiles arañan el arcano
del cielo, donde todo desemboca.

Los parches estremecen al varano
que bajo peña sus escamas troca,
si en el coleto se vertió la loca

cordura del sampedro soberano:
cuando su elixir la Unidad invoca
los dos mundos por poco no se tocan.

domingo, 21 de enero de 2007

Las vacaciones

¡ Hacia las tierras de Güemes, y más allá!

martes, 16 de enero de 2007

Galileo


Hoy me emocioné escuchando esta canción de Alberto Muñoz. Me transmitió la amargura de Galileo, alimentada de la crueldad de sus contemporáneos, de la indiferencia de los "sabios" de la academia, de la frivolidad de los legos; todos ellos impedidos de vislumbrar los nuevos mundos del pensamiento de que él les mostraba la puerta. Y -con un escalofrío- me recordé que ese estado de cosas no ha sido desterrado al pasado de la historia, que en muchos lugares ciertos saberes son aún más demoníacos, que en los entornos que frecuentamos, en cualquier momento pueden nacer nuevas inquisiciones, y que en cualquier sitio se puede estar muy, pero muy solo.

EL HOMBRE QUE ACERCABA EL CIELO

Galileo acercaba el cielo
y los no creyentes lo ponían lejos
Galileo acercaba el cielo
y los no creyentes lo ponían lejos

con una lente holandés
pudo ver todo al revés

La luna no era luna
que el sol era un sol feo
manchado y egocéntrico
capaz de hacer girar
todo alrededor de él

¡No, Galileo!¡No, Galileo!
¡No mientas Galileo!
¡Son sólo tus deseos!

Además...
¿A quién le vas a rezar?
¿A quién le vas a rezar?

El sistema de Ptolomeo
sabe más que el de Galileo
El sistema de Ptolomeo
sabe más que el de Galileo

Además...
¿A quién le vamos a rezar?
¿A quién le vamos a rezar?

La gente se atropellaba
por las calles de la vieja Padua
mirando por el lente raro
a las mujeres
que se estaban desnudando

Con una lente holandés
pudieron ver todo al revés

Ni niñas ni mujeres atrevidas
eran hombres
preparando las hogueras
en nombre de la Tierra
y de las Santas Ideas

¡No, Galileo!¡No, Galileo!
¡No mientas, Galileo!
¡Son sólo tus deseos!

Además...
¡Anda a contarle al obispo
lo que en el cielo tú has visto!
¡Anda a cantarle al obispo
lo que en el cielo tú has visto!

Galileo fue llamado
por el Santo Oficio congregado
la ciencia y el cielo en camas separadas
la verdad siempre ha sido soltera

Y nos mira con cariño
como una madre a su niño
Y nos mira con cariño
como la madre a su niño

Mientras tanto todo el vecindario
seguía mirando por el lente raro
descubriendo satélites de Júpiter
anillos de Saturno y la Vía Láctea

con una lente holandés
pudieron ver tal como es

La ceguera la llevaba el Santo Oficio
pero fué Galileo y reintegró la vista
el hombre que agrandaba el cielo
fue reducido por un carcelero

¡No, Galileo!¡No, Galileo!
¡No mientas Galileo!

Hoy, 22 de junio de 1633, Galileo Galilei abjurará públicamente de sus errores, porque tanto él como Copérnico, y como todos aquellos que han instalado en el cielo un sistema de... (sigue en una especie de alemán).

Kepler, mi querido Kepler, cómo me gustaría tenerlo aquí junto a mí para poder reírnos juntos, aquí en Padua está el más importante filósofo, al que le he pedido repetidas veces que venga a ver el cielo con mi lente, pero se niega, se niega, obstinadamente se niega.

El gran pez americano, Melopea, 1987

miércoles, 10 de enero de 2007

Menos a plomo

En una de ésas no vale mucho la pena, pero quería mostrar el diseño verdadero de este poema, posteado con anterioridad. Fue craneado como "poema concreto" antes de ser escrito, de manera que sentía que no se le estaba haciendo justicia a un aspecto suyo que -a despecho de la calidad de la obra- es fundamental. Como sea, ahí está:



Traducciones

"...ya dejé de traducir de otras lenguas, ahora miro pasar los trabas que brotan a rolete acá donde yo vivo, ellos son traducciones de la carne, que quedan horrendos igual que los millones de poemas mal traducidos que existen en el mundo".

(Daniel Durand, poeta estrevistado por el señor de abajo)

sábado, 6 de enero de 2007

Tres sonetos alejandrinos

Les prometo que en una próxima entrada postearé algo de José Reigadas Tarnós, de quien aprendí lo que era la poesía didascálica. Por ahora, un experimento demasiado ambicioso, creo, para mi capacidad, pero un desafío imposible de evitar para mi lado petulante.

ARQUETIPOS

I
Quizás en un estado alterado de conciencia,
en un negro letargo, subterráneo nepente
-¿
amanita muscaria o el vino de Occidente?-,
fue posible que el Griego batiera su sapiencia


dentro de un nuevo molde: intuyó las esencias
que brindan a este mundo sustrato permanente;
desde el fondo del sueño, eternas y silentes
las Ideas se mostraron, sin velos, a su ciencia.


"Las cosas y las cosas que forman otras cosas"
dijo, "son como sombras que proyecta una estatua:
lo real e inmutable, la verdad minuciosa


se ordena en ese mundo Ideal, nunca en la fatua
y efímera mentira del nuestro: mariposa
que en la misma jornada nace, crece y se infatua".


II
La cinta indivisible que las transformaciones
revelan como el flujo inefable de las horas,
fundando y destruyendo imperios y naciones
con su infalible arma, la lanza del Ahora,


En la tierra de Escoto, en las estribaciones
del siglo largo, hace surgir la pensadora
testa de d'Arcy Thompson, el padre de nociones
que demuestran sin tacha: "Lo virtual colabora


en la hechura del mundo". Ve que en mil situaciones
el Número diseña la forma de la flora
y la fauna; descubre que en sus evoluciones


un patrón determina la fuerza creadora
de la Vida, cantante que guía sus canciones
con una matemática batuta directora.


III
Cual el gobi, que en lodo primordial sumergido
mira al cielo, anhelante, con míope deseo,
yo, que estoy bien abajo, me esfuerzo y cogoteo
las cimas que d'Arcy y el Griego han merecido;


y entre sus vastas frentes gloriosas entreveo
el puente que a sus ciencias les tiende el parecido:
en Platón, un trasmundo contiene un Coliseo
indestructible, etéreo, del que emana el sentido


del que en Roma se cae como en un lloriqueo;
para Thompson, la grilla es andamiaje regido
por inmutables leyes que no tienen recreo


en su rol, que el Río tenga el cauce sugerido
que eternamente sigue, como al hado Teseo
que -tras el hilo- cree que es él que ha decidido.

lunes, 1 de enero de 2007

Wilcock II

Inquietantes resonancias de un texto de Juan Rodolfo Wilcock de 1960 con el tratamiento del reciente asesinato de Nora Dalmasso, en Río Cuarto (la tierra de Juan Filloy), Córdoba:

Periodismo romano
Los diarios romanos dan cuenta del desarrollo de la investigación hecha en relación con la muerte de una rica señora.
Como "el asesinato ha tenido lugar en un ambiente de personas sin tacha", después de haber nombrado a los protagonistas del hecho, el diario declara: "El nombre del asesino no está incluido entre los que hemos nombrado" (algunos días después se descubre que era justamente uno de ellos). Una vez eliminados los sospechosos, queda el problema de llenar de alguna manera el espacio: para esto sirven las hipótesis contradictorias. Efectivamente, en la misma edición leemos: "Muy probablemente no nos encontramos ante un homicidio voluntario, sino ante uno no premeditado; el asesino habría llevado a cabo su horrendo delito en un imprevisto rapto de ira", y más abajo: "Debemos repetir una vez más que el homicida ha actuado con tal metódica premeditación y con tan perfecto cálculo como para desalentar al más astuto de los investigadores". Aunque haya salido a la luz "un nuevo e importantísimo elemento que podría también ser definitivo... por respeto a la ética profesional y por deber cívico no podemos revelarlo". Mientras tanto, el público podrá gozar esta delicada descripción de la víctima: "El cuerpo de la mujer, vestido de seda negra con pequeñas flores amarillas y rojas y hojas verdes desdibujadas, yacía detrás de una ventana vidriada en un ataúd de caoba, revestido con un acolchado de satén bermellón, con un festón de rosas talladas por afuera e interiormente forrado de cinc".
Efectivamente, "su cadáver ha dicho todo lo que un cadáver puede decir; la mujer murió asesinada así como se muere por un mal natural repentino: cuando sintió la presión en el cuello comprendió que, irreparablemente, era el final". Además de las revelaciones que se obtuvieron de este modo a través de la contemplación de la difunta, lo que interesa saber es qué come el viudo: "A mediodía, después de diecinueve horas de interrogatorio, le llevaron del restaurante de Piazza Nicostra una sopa, dos huevos con ostras y un cuarto de vino. Después ha solicitado un café y diarios, en los que ha leído con vivo interés los resultados de la investigación".
(De Hechos inquietantes, Editorial Sudamericana, 1998)

sábado, 30 de diciembre de 2006

Cab Calloway - Cab Calloway's Hi-De-Ho (1934)

Cab Calloway - Cab Calloway's Hi-De-Ho (1934)

Aunque Cab Calloway no precisa excusas para ser recomendado, me acordé de él y me pareció la música que le cabe a los cuadros de Louis Lozowick, pintor que conocí en un blog amigo: http://laserpienteinfinita.blogspot.com/2006/12/el-art-dec-o-la-elegancia-de-las-lneas_26.html

viernes, 29 de diciembre de 2006

Wilcock


Hay apellidos que son marca registrada; no precisan de apéndices-nombres de pila para ser relacionados sin error con una sola persona. Según mi opinión, Juan Rodolfo Wilcock es un representante de esos casos, junto con (no esperen muchos ejemplos) Borges, Hitler o Einstein. Algunos de sus relatos han sido ampliamente difundidos merced a exitosas antologías, como Los donguis, en la archiconocida Antología de la literatura fantástica de Borges, Bioy y Ocampo. Otras producciones suyas son menos conocidas, como La boda de Hitler y María Antonieta en el Infierno (en colaboración con Francesco Fantasia) y el libro que he de citar, Hechos inquietantes. La mente de este hombre ya muerto me ha fascinado desde que me dieron a leer uno de sus perfectos relatos breves, El caos. La perfección, la erudición y un nihilismo sin alharacas conviven con una de las miradas más auténticamente poéticas que conozco. Pero dejemos que el propio texto, etcétera:


Patología del aburrimiento


Para estudiar de manera sistemática la patología del aburrimiento, un grupo de científicos ha llevado a cabo una serie de experimentos sobre el comportamiento del ser humano en un ambiente en el cual no sucede absolutamente nada. Los sujetos eran estudiantes universitarios que recibían un pago a cambio de sus prestaciones. Debían permanecer acostados en una cama confortable veinticuatro horas por día. Sus únicas distracciones eran las comida, que por lo general consumían sentados en la cama, y las regulares idas al baño. Todos llevaban en los ojos unas viseras de plástico, que si bien dejaban pasar la luz impedían al sujeto una visión clara de las cosas. Guantes de algodón y dedales de cartón que cubrían sus dedos reducían prácticamente a cero las posibilidades de impresiones táctiles. Además del continuo y monótono ronquido del acondicionador de aire, una almohada de goma en forma de U que envolvía la cabeza evitaba cualquier percepción auditiva.

Los sujetos por lo general entraban en el cuarto con la intención de aprovechar el tiempo perdido pensando en las obligaciones escolásticas: repasar las lecciones, preparar una tesis o una conferencia. Pero todos descubrían con estupor que en esas condiciones no podían pensar claramente en nada, y que sus actividades mentales parecían haberse detenido completamente.

Salidos del cuarto de aislamiento, los jóvenes se sentían más predispuestos que antes a creer en la existencia de los fenómenos sobrenaturales. Algunos declararon que, una vez que habían vuelto al mundo normal, no conseguían liberarse de la impresión de que en un determinado momento se habían encontrado con un fantasma.

Al comienzo del experimento los sujetos trataban de pensar en sus problemas personales, en sus estudios, o bien en el experimento mismo. Después comenzaban a recordar su pasado, la familia, los amigos. Para pasar el tiempo algunos trataban de recordar las escenas y diálogos de alguna película; otros imaginaban que viajaban de un lugar conocido a otro, y se divertían recreando los detalles del viaje; otros contaban hasta un millón. Después de lo cual llegaban a un estado en el que la concentración se volvía imposible; entonces los sujetos se contentaban con "dejar vagar al pensamiento". Muchos se lamentaban de haber agotado todos los argumentos de meditación posibles: "Se me acabaron los pensamientos"; "No consigo imaginar un tema que ya no haya pensado y vuelto a pensar".

Por otro lado, a medida que pasaba el tiempo, los sujetos se volvían cada vez más irritables y trataban de expresar activamente su irritación, o bien se divertían con alguna puerilidad; después muchos confesaron haber perdido el sentido de la proporción. Pero el síntoma más grave era éste: después de un largo período de aislamiento comenzaban a percibir "imágenes". Uno veía continuamente una roca junto a un árbol; otro veía niños, todo el tiempo, y no conseguía alejarlos. Lo cual demuestra que el aislamiento puede producir alucinaciones.

Estos fenómenos visuales son bastante parecidos a los producidos por la mezcalina. Los sujetos comienzan a ver puntitos de luz, líneas o bien figuras geométricas simples. Después las visiones se complican, se vuelven dibujos, como los de un empapelado, o figuras complejas, por ejemplo "filas de hombrecitos amarillos con la boca abierta y un sombrero en la cabeza". Finalmente escenas completas; por ejemplo una procesión de juguetes, cada uno con una bolsa en la espalda, que atraviesan "con un fin determinado" el campo visual; animales prehistóricos que caminan por la jungla, procesiones de anteojos que caminan por la calle. Estas imágenes a menudo se ven deformadas, y los sujetos las esperan con ansia, como una verdadera diversión, deseosos de saber "qué sucederá". Después de un poco, sin embargo, las visiones se vuelven alarmantes e incluso impiden completamente dormir.

Ninguno conseguía controlar sus propias alucinaciones. Uno veía sólo perros, otros anteojos de distinto tipo, etcétera. Estas alucinaciones no eran solamente visuales: a veces los sujetos oían hablar; uno de los jóvenes oía el sonido de un fonógrafo. Otro dijo haber visto al sol saliendo detrás de una iglesia mientras un coro cantaba "en perfecto estilo estereofónico". Tampoco faltaban las sensaciones táctiles o de movimiento: un sujeto sentía en el brazo las balitas disparadas por un barco de guerra en miniatura; otro quiso tocar el picaporte de una puerta imaginaria y sufrió una descarga eléctrica. Algunos descubrían, junto a su cuerpo, el de un compañero acostado en la cama; uno incluso sentía otro cuerpo dentro del suyo. A esto se agregaban sensaciones de desdoblamiento corporal: "Mi mente era como un ovillo de lana colgando sobre mi cuerpo"; o bien "Había algo que me chupaba la mente a través de los ojos". Salidos de la habitación decían haber visto los objetos curvados, o bien que las cosas cercanas ahora parecían más grandes y aquellas lejanas más pequeñas. En todos los casos creían que la habitación se movía y que los objetos cambiaban de forma ante sus propios ojos.

Parece acertado suponer que el funcionamiento normal del cerebro depende de una reacción continua, provocada justamente por el continuo bombardeo sensorial. En un ambiente monótono, donde este bombardeo es mínimo, la actividad del cerebro degenera y rápidamente se vuelve anormal.


martes, 28 de noviembre de 2006

Disámara

Debido al repentino estallido de mi PC ésta es una "entrada de emergencia"; reciclo este poema escrito hace ya más de seis años, pero que sigue siendo uno de mis favoritos, además de que creo que es coherente con el espíritu del blog. Los que desconozcan la palabra que da título al poema pronto se darán cuenta de qué se trata. Espero que les guste.

DISÁMARA

Algún azar provisto
de carácter inquieto
tiñó de poesía
su destino de fruto:
demora la caída
hasta el borde del vuelo,
y en el rumbo espiral
que le tiende el espacio
su diseño despliega
aleteo de insecto.
La disámara danza
y su danza vibrante
está compuesta de aire
y de música queda,
cifrada en partitura
de genes y moléculas.
En su vértigo grácil
es aliada del viento
con su aspa de libélula;
no precisa testigos
ni germinar semilla
para justificarse,
para ser tan perfecta.

domingo, 26 de noviembre de 2006

Clinamen




Hace un tiempo escribí este poema, inspirado en textos de Parménides. El concepto de clinamen me parece suficientemente explicado en el poema; es interesante verlo como una metáfora del conflicto entre el determinismo y el libre albedrío, opuestos que se turnan como explicación al funcionamiento de las cosas en mi confusa cabecita.

CLINAMEN

Sueño o revelación, demonio o ángel mío
me deja ver los átomos cayendo en el vacío;
una lluvia pareja, creadora de mundos,
la respuesta sencilla a los misterios profundos.
El tiempo y el espacio son una sola cosa,
un cisne con gran cuello de curvas caprichosas
que al girar en la nada, devorando las luces
eternamente rectas, rayaduras sin cruces,
crea una agitación, un azar, albedrío,
corriente caprichosa en el seno del Río:
pues los indivisibles cayendo eternamente
en derroteros siempre trazados linealmente,
por el clinamen, ruido, camino diagonal,
tropiezan y se apartan del viaje lineal.
Coagula entonces todo lo que hay alrededor:
vos y yo, nuestro mundo, el amor y el dolor;
la muerte nunca vista, la relatividad
de esas fabulaciones que otros llaman verdad.

21-03-2006

jueves, 23 de noviembre de 2006

Una profecía gratuita

Hay veces en las que un arrebato profético es necesario, aunque más no sea para alimentar fantasías perdonables. Como insostenible descargo presento el hecho de que ya he emitido esta completamente infundada noción delante de particulares -se estrena recién en la globalidad del internet-: prontamente se descubrirán restos biológicos en planetas del sistema solar, o -más probablemente- en alguna de sus lunas, o en cometas. Pues bien: estas señales extraterretres (¿hipotéticas? para ello mi farfullar debería convertirse en algo tan inalcanzable para mí como una hipótesis) tendrán ADN o ARN, y su correspondiente y universal -si se cumpliese la profecía, lo de universal sería un poquito más correcto- código genético. He profetizado. ¡Tiemblen imaginando ese momento, esbirros del Azar!

Los increíbles perezosos de agua


"Existen unos pequeños animales muy relacionados con los artrópodos. Se denominan tardígrados u osos de agua, aunque la denominación "perezosos de agua" me parecería más adecuada. Se pueden considerar quizás primos lejanos de los insectos o anélidos con un exceso de evolución. En cualquier caso, están bien formados. ¡Nadie pondría en duda que son organismos superiores! Posiblemente más que nosotros. El que piense que el mundo está dominado por los vertebrados, que se agache y cuente los escarabajos. Los artrópodos nos superan en número de individuos, en número de especies, en permanencia evolutiva y en adaptaciones ecológicas; cuando desaparezcamos dentro de un par de millones de años (por ser optimista), las cucarachas desenterrarán nuestros fósiles. En cualquier caso, un tardígrado lleva una vida apacible en su hábitat acuático. Algunos viven en el mar o en agua dulce, pero la mayoría de ellos habita, por ejemplo, en la capa de humedad que recubre las hojas de los vegetales. En una hoja de helecho puede haber cientos de millones de ellos. Son tan ligeros que han de poseer uñas para anclarse a la superficie y evitar que el más mínimo soplo de aire los envíe a colonizar el Mundo. Las alrededor de 400 especies conocidas habitan en todas las partes de la Tierra, donde han llegado arrastradas por el viento. Los tardígrados poseen varios récords de resistencia. ¡Pueden sobrevivir a la temperatura del helio líquido (-272 ºC) y durante varias horas en agua hirviendo! Los científicos rusos afirman que los tardígrados han sobrevivido en la cubierta de los cohetes espaciales (seguro que la MIR está llena de ellos). Cuando un tardígrado ve que las cosas se ponen feas, por ejemplo, si la hoja de la que se alimenta se seca, sencillamente cruza las piernas, se rodea de una cutícula protectora y se deshidrata, entrando en un estado conocido como criptobiosis. Así pueden pasar cientos, quizás miles, de años (no podemos saberlo, puesto que sólo se conocen desde 1773). A mediados de siglo, un científico holandés añadió agua a algunos cientos de momias de tardígrados que se hallaban sobre la hoja de un helecho que llevaba seca en un estante de museo desde el siglo XVII. Los tardígrados se despertaron, estiraron las patas (se llaman parápodos) y siguieron disfrutando de la vida. Habían pasado más de 200 años esperando. Se ha sugerido que las momias de tardígrado podrían atravesar la atmósfera y, con un poco de suerte, llegar a colonizar otros mundos. Las distancias de algunos años luz les traen sin cuidado, no tienen ninguna prisa."


De "Duplícame", de Owen Wangensteen

miércoles, 22 de noviembre de 2006

Luz fósil


(...), los astrónomos tratan de explicar por qué el flujo de rayos X procedente de universo parece entre diez y cien veces superior a la suma de todos los flujos de las galaxias reunidas. ¿No habrán detectado aún todas las galaxias que emiten rayos X? ¿O se trata de una irradiación difusa, testigo de la expresión que dio origen al universo?


Medir sus reflejos en la arista de un pez,
en el ojo del cocuyo,
en la sura de la sombra del dátil;

comparar la cal del marabuto
con el paño de un monje mercedario,

con la nieve bajo el antílope
la sal de la garza fósil,

con el semen
la Via Láctea.

Big Bang, Severo Sarduy

El moho inteligente

"Científicos descubren que un organismo unicelular puede resolver el camino mas corto en un laberinto.
Este descubrimiento significa que algunas de las criaturas mas simples de los reinos animal y vegetal, como las amebas y los "mohos mucosos", pueden no ser tan primitivos como se pensaba.

Se tentó a diversos fragmentos de moho mucoso, un organismo similar a una ameba, a recorrer un laberinto de 10 cm2 en busca de comida. Los investigadores creen que el moho está mostrando una forma primitiva de inteligencia.
Toshiyuki Nakagaki, del Bio-Mimetic Control Resarch Center (Nagoya, Japan), colocó porciones del moho mucoso Physarum polycephalum (myxomiceto) en un laberinto construido sobre un gel de agar, con cuatro trayectorias posibles.
En condiciones normales, el moho extiende una red de "patas" tubulares, denominadas pseudopodios, que acaban llenando toda la superficie disponible. Pero cuando se colocaron dos trozos de alimento en dos de los puntos de salida del laberinto, el organismo comprimió todo su cuerpo entre los nutrientes. Adoptó la mas corta de las trayectorias posibles, resolviendo de modo efectivo el problema."

lunes, 20 de noviembre de 2006

El juego del gato y el ratón, o el gen del miedo


Hace poco se ha descubierto que el comportamiento relacionado al miedo es regulado por un único gen, el llamado Estatmina u Oncoproteína 18.

Estudiado en ratones, se observa que al dañarse, dicho gen provoca una conducta anómala en el roedor, que ya no le teme al gato y lo enfrenta como a otro de su especie. Lo que me resulta aún más sorprendente que ésto es que existe un virus (un modo de vida que, por lo primitivo, es casi una molécula que se autoperpetúa) que en su ciclo de vida debe pasar por los sistemas digestivos de ratones y de gatos. Su estrategia consiste en dañar el gen del miedo de los ratones infectados, quienes se convierten en presa fácil del morrongo.

Quiero que alguien me explique de qué manera una evolución "al azar" permite que un microscópico virus -nada más que una brizna de ARN envuelta en una cáscara proteica- se convierta en un experto en el juego del gato y el ratón...

sábado, 18 de noviembre de 2006

La miel asesina


"La otra miel, la de palma, estaba hecha reemplazando el panal por la oquedad que hacha algunas palmas. Las abejas libaban en la propia circulación de la palma, se hundían en sus corrientes para extraer la ambrosía. Pero no podían eliminar un sabor, que algunos preferían en la miel de menjunjes más que a las golosinas, como a aceite de coco, a viviente linfa clorofílica. Su terror a incorporar la impenetrabilidad, el alimento oscuro, la perdió, ay, irremisiblemente, pues cogió un tifus negro que en dos semanas la llevó a ver al canciller Nu, el victorioso, que es el primer portero del submundo de los egipcios. Las raíces de la palma se prolongan como hilos, tienen que tardar en purificar la linfa que va a ascender, pues la extensión de la palma requiere un humor ligero, muy filtrado, para que pueda trepar por dentro. Esas raíces se extienden a las tierras corrompidas, donde el humus ha permanecido ablandándose y haciéndose más rendido a la invasión de aquellos hilos que buscan su veneno. Por eso fue advertida de que cuidase de la miel de palma, muy transparente, muy ligera, pero donde sobrenadan los gérmenes del líquido corrompido."

Paradiso, José Lezama Lima