sábado, 30 de diciembre de 2006
Cab Calloway - Cab Calloway's Hi-De-Ho (1934)
Aunque Cab Calloway no precisa excusas para ser recomendado, me acordé de él y me pareció la música que le cabe a los cuadros de Louis Lozowick, pintor que conocí en un blog amigo: http://laserpienteinfinita.blogspot.com/2006/12/el-art-dec-o-la-elegancia-de-las-lneas_26.html
viernes, 29 de diciembre de 2006
Wilcock

Hay apellidos que son marca registrada; no precisan de apéndices-nombres de pila para ser relacionados sin error con una sola persona. Según mi opinión, Juan Rodolfo Wilcock es un representante de esos casos, junto con (no esperen muchos ejemplos) Borges, Hitler o Einstein. Algunos de sus relatos han sido ampliamente difundidos merced a exitosas antologías, como Los donguis, en la archiconocida Antología de la literatura fantástica de Borges, Bioy y Ocampo. Otras producciones suyas son menos conocidas, como La boda de Hitler y María Antonieta en el Infierno (en colaboración con Francesco Fantasia) y el libro que he de citar, Hechos inquietantes. La mente de este hombre ya muerto me ha fascinado desde que me dieron a leer uno de sus perfectos relatos breves, El caos. La perfección, la erudición y un nihilismo sin alharacas conviven con una de las miradas más auténticamente poéticas que conozco. Pero dejemos que el propio texto, etcétera:
Patología del aburrimiento
Para estudiar de manera sistemática la patología del aburrimiento, un grupo de científicos ha llevado a cabo una serie de experimentos sobre el comportamiento del ser humano en un ambiente en el cual no sucede absolutamente nada. Los sujetos eran estudiantes universitarios que recibían un pago a cambio de sus prestaciones. Debían permanecer acostados en una cama confortable veinticuatro horas por día. Sus únicas distracciones eran las comida, que por lo general consumían sentados en la cama, y las regulares idas al baño. Todos llevaban en los ojos unas viseras de plástico, que si bien dejaban pasar la luz impedían al sujeto una visión clara de las cosas. Guantes de algodón y dedales de cartón que cubrían sus dedos reducían prácticamente a cero las posibilidades de impresiones táctiles. Además del continuo y monótono ronquido del acondicionador de aire, una almohada de goma en forma de U que envolvía la cabeza evitaba cualquier percepción auditiva.
Los sujetos por lo general entraban en el cuarto con la intención de aprovechar el tiempo perdido pensando en las obligaciones escolásticas: repasar las lecciones, preparar una tesis o una conferencia. Pero todos descubrían con estupor que en esas condiciones no podían pensar claramente en nada, y que sus actividades mentales parecían haberse detenido completamente.
Salidos del cuarto de aislamiento, los jóvenes se sentían más predispuestos que antes a creer en la existencia de los fenómenos sobrenaturales. Algunos declararon que, una vez que habían vuelto al mundo normal, no conseguían liberarse de la impresión de que en un determinado momento se habían encontrado con un fantasma.
Al comienzo del experimento los sujetos trataban de pensar en sus problemas personales, en sus estudios, o bien en el experimento mismo. Después comenzaban a recordar su pasado, la familia, los amigos. Para pasar el tiempo algunos trataban de recordar las escenas y diálogos de alguna película; otros imaginaban que viajaban de un lugar conocido a otro, y se divertían recreando los detalles del viaje; otros contaban hasta un millón. Después de lo cual llegaban a un estado en el que la concentración se volvía imposible; entonces los sujetos se contentaban con "dejar vagar al pensamiento". Muchos se lamentaban de haber agotado todos los argumentos de meditación posibles: "Se me acabaron los pensamientos"; "No consigo imaginar un tema que ya no haya pensado y vuelto a pensar".
Por otro lado, a medida que pasaba el tiempo, los sujetos se volvían cada vez más irritables y trataban de expresar activamente su irritación, o bien se divertían con alguna puerilidad; después muchos confesaron haber perdido el sentido de la proporción. Pero el síntoma más grave era éste: después de un largo período de aislamiento comenzaban a percibir "imágenes". Uno veía continuamente una roca junto a un árbol; otro veía niños, todo el tiempo, y no conseguía alejarlos. Lo cual demuestra que el aislamiento puede producir alucinaciones.
Estos fenómenos visuales son bastante parecidos a los producidos por la mezcalina. Los sujetos comienzan a ver puntitos de luz, líneas o bien figuras geométricas simples. Después las visiones se complican, se vuelven dibujos, como los de un empapelado, o figuras complejas, por ejemplo "filas de hombrecitos amarillos con la boca abierta y un sombrero en la cabeza". Finalmente escenas completas; por ejemplo una procesión de juguetes, cada uno con una bolsa en la espalda, que atraviesan "con un fin determinado" el campo visual; animales prehistóricos que caminan por la jungla, procesiones de anteojos que caminan por la calle. Estas imágenes a menudo se ven deformadas, y los sujetos las esperan con ansia, como una verdadera diversión, deseosos de saber "qué sucederá". Después de un poco, sin embargo, las visiones se vuelven alarmantes e incluso impiden completamente dormir.
Ninguno conseguía controlar sus propias alucinaciones. Uno veía sólo perros, otros anteojos de distinto tipo, etcétera. Estas alucinaciones no eran solamente visuales: a veces los sujetos oían hablar; uno de los jóvenes oía el sonido de un fonógrafo. Otro dijo haber visto al sol saliendo detrás de una iglesia mientras un coro cantaba "en perfecto estilo estereofónico". Tampoco faltaban las sensaciones táctiles o de movimiento: un sujeto sentía en el brazo las balitas disparadas por un barco de guerra en miniatura; otro quiso tocar el picaporte de una puerta imaginaria y sufrió una descarga eléctrica. Algunos descubrían, junto a su cuerpo, el de un compañero acostado en la cama; uno incluso sentía otro cuerpo dentro del suyo. A esto se agregaban sensaciones de desdoblamiento corporal: "Mi mente era como un ovillo de lana colgando sobre mi cuerpo"; o bien "Había algo que me chupaba la mente a través de los ojos". Salidos de la habitación decían haber visto los objetos curvados, o bien que las cosas cercanas ahora parecían más grandes y aquellas lejanas más pequeñas. En todos los casos creían que la habitación se movía y que los objetos cambiaban de forma ante sus propios ojos.
Parece acertado suponer que el funcionamiento normal del cerebro depende de una reacción continua, provocada justamente por el continuo bombardeo sensorial. En un ambiente monótono, donde este bombardeo es mínimo, la actividad del cerebro degenera y rápidamente se vuelve anormal.
martes, 28 de noviembre de 2006
Disámara
Debido al repentino estallido de mi PC ésta es una "entrada de emergencia"; reciclo este poema escrito hace ya más de seis años, pero que sigue siendo uno de mis favoritos, además de que creo que es coherente con el espíritu del blog. Los que desconozcan la palabra que da título al poema pronto se darán cuenta de qué se trata. Espero que les guste.
DISÁMARA
Algún azar provisto
de carácter inquieto
tiñó de poesía
su destino de fruto:
demora la caída
hasta el borde del vuelo,
y en el rumbo espiral
que le tiende el espacio
su diseño despliega
aleteo de insecto.
La disámara danza
y su danza vibrante
está compuesta de aire
y de música queda,
cifrada en partitura
de genes y moléculas.
En su vértigo grácil
es aliada del viento
con su aspa de libélula;
no precisa testigos
ni germinar semilla
para justificarse,
para ser tan perfecta.
DISÁMARA
Algún azar provisto
de carácter inquieto
tiñó de poesía
su destino de fruto:
demora la caída
hasta el borde del vuelo,
y en el rumbo espiral
que le tiende el espacio
su diseño despliega
aleteo de insecto.
La disámara danza
y su danza vibrante
está compuesta de aire
y de música queda,
cifrada en partitura
de genes y moléculas.
En su vértigo grácil
es aliada del viento
con su aspa de libélula;
no precisa testigos
ni germinar semilla
para justificarse,
para ser tan perfecta.
domingo, 26 de noviembre de 2006
Clinamen

Hace un tiempo escribí este poema, inspirado en textos de Parménides. El concepto de clinamen me parece suficientemente explicado en el poema; es interesante verlo como una metáfora del conflicto entre el determinismo y el libre albedrío, opuestos que se turnan como explicación al funcionamiento de las cosas en mi confusa cabecita.
CLINAMEN
Sueño o revelación, demonio o ángel mío
me deja ver los átomos cayendo en el vacío;
una lluvia pareja, creadora de mundos,
la respuesta sencilla a los misterios profundos.
El tiempo y el espacio son una sola cosa,
un cisne con gran cuello de curvas caprichosas
que al girar en la nada, devorando las luces
eternamente rectas, rayaduras sin cruces,
crea una agitación, un azar, albedrío,
corriente caprichosa en el seno del Río:
pues los indivisibles cayendo eternamente
en derroteros siempre trazados linealmente,
por el clinamen, ruido, camino diagonal,
tropiezan y se apartan del viaje lineal.
Coagula entonces todo lo que hay alrededor:
vos y yo, nuestro mundo, el amor y el dolor;
la muerte nunca vista, la relatividad
de esas fabulaciones que otros llaman verdad.
21-03-2006
CLINAMEN
Sueño o revelación, demonio o ángel mío
me deja ver los átomos cayendo en el vacío;
una lluvia pareja, creadora de mundos,
la respuesta sencilla a los misterios profundos.
El tiempo y el espacio son una sola cosa,
un cisne con gran cuello de curvas caprichosas
que al girar en la nada, devorando las luces
eternamente rectas, rayaduras sin cruces,
crea una agitación, un azar, albedrío,
corriente caprichosa en el seno del Río:
pues los indivisibles cayendo eternamente
en derroteros siempre trazados linealmente,
por el clinamen, ruido, camino diagonal,
tropiezan y se apartan del viaje lineal.
Coagula entonces todo lo que hay alrededor:
vos y yo, nuestro mundo, el amor y el dolor;
la muerte nunca vista, la relatividad
de esas fabulaciones que otros llaman verdad.
21-03-2006
jueves, 23 de noviembre de 2006
Una profecía gratuita
Hay veces en las que un arrebato profético es necesario, aunque más no sea para alimentar fantasías perdonables. Como insostenible descargo presento el hecho de que ya he emitido esta completamente infundada noción delante de particulares -se estrena recién en la globalidad del internet-: prontamente se descubrirán restos biológicos en planetas del sistema solar, o -más probablemente- en alguna de sus lunas, o en cometas. Pues bien: estas señales extraterretres (¿hipotéticas? para ello mi farfullar debería convertirse en algo tan inalcanzable para mí como una hipótesis) tendrán ADN o ARN, y su correspondiente y universal -si se cumpliese la profecía, lo de universal sería un poquito más correcto- código genético. He profetizado. ¡Tiemblen imaginando ese momento, esbirros del Azar!
Los increíbles perezosos de agua

"Existen unos pequeños animales muy relacionados con los artrópodos. Se denominan tardígrados u osos de agua, aunque la denominación "perezosos de agua" me parecería más adecuada. Se pueden considerar quizás primos lejanos de los insectos o anélidos con un exceso de evolución. En cualquier caso, están bien formados. ¡Nadie pondría en duda que son organismos superiores! Posiblemente más que nosotros. El que piense que el mundo está dominado por los vertebrados, que se agache y cuente los escarabajos. Los artrópodos nos superan en número de individuos, en número de especies, en permanencia evolutiva y en adaptaciones ecológicas; cuando desaparezcamos dentro de un par de millones de años (por ser optimista), las cucarachas desenterrarán nuestros fósiles. En cualquier caso, un tardígrado lleva una vida apacible en su hábitat acuático. Algunos viven en el mar o en agua dulce, pero la mayoría de ellos habita, por ejemplo, en la capa de humedad que recubre las hojas de los vegetales. En una hoja de helecho puede haber cientos de millones de ellos. Son tan ligeros que han de poseer uñas para anclarse a la superficie y evitar que el más mínimo soplo de aire los envíe a colonizar el Mundo. Las alrededor de 400 especies conocidas habitan en todas las partes de la Tierra, donde han llegado arrastradas por el viento. Los tardígrados poseen varios récords de resistencia. ¡Pueden sobrevivir a la temperatura del helio líquido (-272 ºC) y durante varias horas en agua hirviendo! Los científicos rusos afirman que los tardígrados han sobrevivido en la cubierta de los cohetes espaciales (seguro que la MIR está llena de ellos). Cuando un tardígrado ve que las cosas se ponen feas, por ejemplo, si la hoja de la que se alimenta se seca, sencillamente cruza las piernas, se rodea de una cutícula protectora y se deshidrata, entrando en un estado conocido como criptobiosis. Así pueden pasar cientos, quizás miles, de años (no podemos saberlo, puesto que sólo se conocen desde 1773). A mediados de siglo, un científico holandés añadió agua a algunos cientos de momias de tardígrados que se hallaban sobre la hoja de un helecho que llevaba seca en un estante de museo desde el siglo XVII. Los tardígrados se despertaron, estiraron las patas (se llaman parápodos) y siguieron disfrutando de la vida. Habían pasado más de 200 años esperando. Se ha sugerido que las momias de tardígrado podrían atravesar la atmósfera y, con un poco de suerte, llegar a colonizar otros mundos. Las distancias de algunos años luz les traen sin cuidado, no tienen ninguna prisa."
De "Duplícame", de Owen Wangensteen
miércoles, 22 de noviembre de 2006
Luz fósil

(...), los astrónomos tratan de explicar por qué el flujo de rayos X procedente de universo parece entre diez y cien veces superior a la suma de todos los flujos de las galaxias reunidas. ¿No habrán detectado aún todas las galaxias que emiten rayos X? ¿O se trata de una irradiación difusa, testigo de la expresión que dio origen al universo?
Medir sus reflejos en la arista de un pez,
en el ojo del cocuyo,
en la sura de la sombra del dátil;
comparar la cal del marabuto
con el paño de un monje mercedario,
con la nieve bajo el antílope
la sal de la garza fósil,
con el semen
la Via Láctea.
Big Bang, Severo Sarduy
Medir sus reflejos en la arista de un pez,
en el ojo del cocuyo,
en la sura de la sombra del dátil;
comparar la cal del marabuto
con el paño de un monje mercedario,
con la nieve bajo el antílope
la sal de la garza fósil,
con el semen
la Via Láctea.
Big Bang, Severo Sarduy
El moho inteligente
"Científicos descubren que un organismo unicelular puede resolver el camino mas corto en un laberinto.
Este descubrimiento significa que algunas de las criaturas mas simples de los reinos animal y vegetal, como las amebas y los "mohos mucosos", pueden no ser tan primitivos como se pensaba.
Se tentó a diversos fragmentos de moho mucoso, un organismo similar a una ameba, a recorrer un laberinto de 10 cm2 en busca de comida. Los investigadores creen que el moho está mostrando una forma primitiva de inteligencia.
Toshiyuki Nakagaki, del Bio-Mimetic Control Resarch Center (Nagoya, Japan), colocó porciones del moho mucoso Physarum polycephalum (myxomiceto) en un laberinto construido sobre un gel de agar, con cuatro trayectorias posibles.
En condiciones normales, el moho extiende una red de "patas" tubulares, denominadas pseudopodios, que acaban llenando toda la superficie disponible. Pero cuando se colocaron dos trozos de alimento en dos de los puntos de salida del laberinto, el organismo comprimió todo su cuerpo entre los nutrientes. Adoptó la mas corta de las trayectorias posibles, resolviendo de modo efectivo el problema."
Este descubrimiento significa que algunas de las criaturas mas simples de los reinos animal y vegetal, como las amebas y los "mohos mucosos", pueden no ser tan primitivos como se pensaba.
Se tentó a diversos fragmentos de moho mucoso, un organismo similar a una ameba, a recorrer un laberinto de 10 cm2 en busca de comida. Los investigadores creen que el moho está mostrando una forma primitiva de inteligencia.
Toshiyuki Nakagaki, del Bio-Mimetic Control Resarch Center (Nagoya, Japan), colocó porciones del moho mucoso Physarum polycephalum (myxomiceto) en un laberinto construido sobre un gel de agar, con cuatro trayectorias posibles.
En condiciones normales, el moho extiende una red de "patas" tubulares, denominadas pseudopodios, que acaban llenando toda la superficie disponible. Pero cuando se colocaron dos trozos de alimento en dos de los puntos de salida del laberinto, el organismo comprimió todo su cuerpo entre los nutrientes. Adoptó la mas corta de las trayectorias posibles, resolviendo de modo efectivo el problema."
lunes, 20 de noviembre de 2006
El juego del gato y el ratón, o el gen del miedo

Hace poco se ha descubierto que el comportamiento relacionado al miedo es regulado por un único gen, el llamado Estatmina u Oncoproteína 18.
Estudiado en ratones, se observa que al dañarse, dicho gen provoca una conducta anómala en el roedor, que ya no le teme al gato y lo enfrenta como a otro de su especie. Lo que me resulta aún más sorprendente que ésto es que existe un virus (un modo de vida que, por lo primitivo, es casi una molécula que se autoperpetúa) que en su ciclo de vida debe pasar por los sistemas digestivos de ratones y de gatos. Su estrategia consiste en dañar el gen del miedo de los ratones infectados, quienes se convierten en presa fácil del morrongo.
Quiero que alguien me explique de qué manera una evolución "al azar" permite que un microscópico virus -nada más que una brizna de ARN envuelta en una cáscara proteica- se convierta en un experto en el juego del gato y el ratón...
sábado, 18 de noviembre de 2006
La miel asesina

"La otra miel, la de palma, estaba hecha reemplazando el panal por la oquedad que hacha algunas palmas. Las abejas libaban en la propia circulación de la palma, se hundían en sus corrientes para extraer la ambrosía. Pero no podían eliminar un sabor, que algunos preferían en la miel de menjunjes más que a las golosinas, como a aceite de coco, a viviente linfa clorofílica. Su terror a incorporar la impenetrabilidad, el alimento oscuro, la perdió, ay, irremisiblemente, pues cogió un tifus negro que en dos semanas la llevó a ver al canciller Nu, el victorioso, que es el primer portero del submundo de los egipcios. Las raíces de la palma se prolongan como hilos, tienen que tardar en purificar la linfa que va a ascender, pues la extensión de la palma requiere un humor ligero, muy filtrado, para que pueda trepar por dentro. Esas raíces se extienden a las tierras corrompidas, donde el humus ha permanecido ablandándose y haciéndose más rendido a la invasión de aquellos hilos que buscan su veneno. Por eso fue advertida de que cuidase de la miel de palma, muy transparente, muy ligera, pero donde sobrenadan los gérmenes del líquido corrompido."
Paradiso, José Lezama Lima
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

