¿Qué es lo que hacen con los enormes volúmenes de material plástico, esos terribles pedazos de telgopor que cada día debe descartar el programa televisivo de entretenimientos "El Muro Infernal"? Es sabido que el poliestireno expandido es altamente contaminante, además de mefistofélicamente eterno: jamás desaparecerá, la naturaleza es incapaz de reabsorberlo. Espero que las agrupaciones ecologistas se hagan eco de esta inquietud y la agreguen a la lista de sus mediáticas cruzadas.
viernes, 30 de mayo de 2008
miércoles, 28 de mayo de 2008
Después del rayo oscuro que en enero
Quitome los candiles que a mi vera
Echaban en la senda la primera
Luz clara que alumbró mi derrotero,
Más ciego que el murciélago certero
-Que sólo con el eco mejor viera-
Maldigo mi destino y mi ceguera.
Mejor fuera que nunca mi sendero
Hubiera sido herido por el día,
Pues antes ignoraba lo sombría
Que estaba la vereda de mi suerte:
Si abrí los ojos sólo para verte,
Lamento haber dejado el mundo inerte
Y mal vivir tu ausencia y mi agonía.
martes, 6 de mayo de 2008
La foca enamorada del pingüino

Científicos observan extraño caso de apareamiento entre especies distantes en una playa sudafricana.
Y -con un poco de delay- me acordé, busqué y encontré:
domingo, 4 de mayo de 2008
El regreso de Boedo (el regreso a Chacarita)
Texto de Xuan Pablo González sobre las ferias:
Los próximos 3 y 4 de mayo es la séptima FLIA, feria del libro independiente autogestiva, en el corazón de Chacarita (en el Sexto Kultural y la Mutual Sentimiento), y con entrada libre y gratuita. Y si no llegás a ir, no te desesperes, podés leer en Clarín lo que se dice sobre nosotros, como que aún tenemos en nuestra lucha “Alegría, porque acá está claro que la historia no terminó”.
“Un orden social anti-humano e injusto perturba el sueño de los poetas. No querer tomar conocimiento de él es hacerse cómplice de una evasión que humilla y debilita a la poesía.”
Aníbal M. Machado
“En la actualidad, a La No Unidad le interesa prevalecer una visión de cultura global, que aún en y sobre las diferencias con otras culturas, le permita el Control Total del Planeta… Hoy La No Unidad maneja y tiene el control de todos los medios de comunicación posibles… y una cultura global que imponga su propia estructura alienígena imperialista.”
Jimena Gonzáles y José Illescas
“La cultura es cuestión estratégica. Los estudios de los documentos de la CIA han revelado que ésta sostuvo una Guerra Fría Cultural en el curso de la cual compró y promovió artistas, publicaciones de instituciones y promovió tendencias estéticas. Los documentos de Santa Fe anuncian una guerra cultural contra la América Latina.”
Luis Britto García
Chacarita vs. Recoleta
“La literatura no es un pasatiempo de barrio, no: es un arte universal cuya misión puede ser profética…”
Roberto Mariani
En los años ‘20 hubo en la Argentina una polémica que podríamos decir que hasta hoy, casi 100 años después, sigue viva (hay cosas en el mundo que han cambiado poco).
En aquel entonces fue Roberto Mariani, del grupo de escritores de “la extrema izquierda revolucionaria y agresiva”, o sea de Boedo, el que lanzó la primera piedra: la lanzó contra el grupo de escritores “del centro y de la derecha”, los escritores de Florida. Y lo hizo agregando un comentario profético: “se seguirá observando solamente… los escritores del centro y de la derecha cuando se quiera conocer el estado actual y la evolución de la literatura argentina”.
Hoy, en pleno siglo XXI, la polaridad se ve renovada por los escritores de “centro y de derecha” que siguen inflando sus egos con “los galardones de la sociedad privilegiada que los adula, y que se obstinan en el anacrónico refugio de sus torres de marfil ” (Julio Cortázar) y por volver a esto de los barrios arquetípicos, los podríamos llamar los de Recoleta, porque se juntan en la histórica “feria de las vanidades editoriales”(Cortázar), la elitista y discriminatoria Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, que se celebra todos los años en esos barrios nortes, y tiene como “principales auspiciantes”, al monopólico imperio mediático de Clarín, denunciado recientemente por el piketero K D’elía (“Clarín miente, Clarín contamina”).
Del otro lado, está la Feria del Libro Independiente (FLIA), totalmente Autogestiva y Alternativa, y que se ha reunido durante los dos últimos años, reiteradamente en un barrio más popular como es Chacarita. La FLIA –heredera de la Contraferia (que surgió por considerar a la feria oficial “un shopping de libros”(Héctor Urruspuru))- es la única feria -o fiesta- de libros que en estos últimos años en Buenos Aires se ha proyectado como para darle algún tipo de pelea a ése histórico meganegocio disfrazado de cultura, que es la feria oficial: que carga en su pasado, ser una pantalla o cortina de libros que ocultó la persecución y el secuestro de nuestros 103 escritores desaparecidos y asesinados en las últimas dictaduras.
Esto de Chacarita vs. Recoleta, nos recuerda la sublevación del pequeño y rebelde David frente al gigante y tiránico Goliat. David –como la FLIA- era joven y dedicado a las artes, Goliat-como la feria de las vanidades editoriales- se había criado con la “guerra desde su juventud”. En el libro bíblico Goliat desprecia a David “porque era joven”. David será joven, pero la justicia está con él, y de un piedrazo vence al gigante.
Recuerdos de Boedo vs. Florida
“Yo sé de muchos pobres que enriquecieron a muchos ricos.”
Almafuerte
Sí, en Florida estaban Borges, Girondo, Bioy Casares, las Ocampo, etc. Pero en Boedo estaban Álvaro Yunque, Leónidas Barletta, Roberto Arlt, Elías Castelnuovo, Almafuerte, entre muchos otros. Sería una gran mentira, una falacia, creer que porque Borges, Bioy y Girondo son más conocidos, se debe a que son mejores escritores que los de Boedo. Más cerca de la verdad es ver que todos son en general grandes escritores, y si Borges es más conocido que Yunque, por caso, es porque ha tenido un mayor apoyo de las dictaduras militares y económicas de las que él (como otros floridistas), fue cómplice, por aquello de omisión, y silencio: el que calla otorga, o como dice Guillo De Pósfay ”callar es obedecer”, y si Borges se calló la persecución y asesinato de cientos de escritores contemporáneos, durante las últimas dictaduras, eso lo hace cómplice, y eso es premiado por el mercado editorial y el sistema neoliberal que lo entronizó como “el gran escritor argentino”, así como la feria de las vanidades editoriales de Recoleta es entronizada por “el gran diario argentino”. Mentiras de mercadotecnia. Falsas argucias de un sistema que necesita “el ganador” y “los perdedores”: el canon=la regla. Mierda pura defendida hasta con las “supuestas grandes verdades de la ciencia darwinista”. Intelectualismo neocolonial retrógrado, como el de Vargas Llosa, otro triste exponente latinoamericano de Recoleta, que se reúne con políticos fachistas proimperialistas como Aznar y Fox, en nuestra ciudad de Rosario (donde nació el Che Guevara: una burla más del sistema, como el Congreso de la lengua española, cuando acá nunca hemos hablado el español, sino LenguaS indígenas y mestizas, (re)creando un idioma americastellano de múltiples identidades, que nos es cada vez más propio) y dice Vargas Llosa mentiras y cobardías de un colonizado, como que en América Latina no hay ni ha habido grandes pensadores, que los grandes pensadores pertenecen al Norte, a Europa y Yanquilandia, y acá no hemos tenido ese privilegio. El de Vargas Llosa es un discurso reaccionario de tintes sarmientinos (sí, el miope de Sarmiento veía barbarie en todo lo indolatinoamericano: “lo hediento” -donde Tupak Amaru y Evita van de la mano- de lo que habla Rodolfo Kusch, un gran pensador local), frente al cual levantamos una vez más la palabra de más grandes pensadores locales como el peruano Manuel González Prada, que justamente le gritaba al racista y reaccionario Ricardo Palma, lo mismo que hoy podemos gritarle a Vargas Llosa y a otros pulcros recoletos: “¡Los viejos a la tumba, los jóvenes a la obra!”
El discurso intelectual colonizado
“… el verbo que exprese a América distará mucho de ser pulcro, porque tendrá una desnudez vergonzante y hedienta.”
Rodolfo Kusch
Sí, Clarín suele defender un discurso neoliberal, académico, gorila, civilizado, pulcro, demagogo, globalizado, en voz de la supuesta “gran crítica literaria argentina”, Beatriz Sarlo, que con un pensamiento retrógrado critica al piketero D’elía por un lado, mientras por otro lado dice más tonterías, como que los “grandes escritores argentinos” de hoy, salieron de la Facultad de Filosofía y Letras: nuevamente nos encontramos con un discurso sarmientino, colonizado, floridista, proimperialista, recoleto: en nuestras escuelas y academias colonizadas “el mejor alumno es el mejor esclavo” dijo un sabio boliviano, del que muy pocos en Puán deben haber oído su nombre, ya que como otros sabios indolatinoamericanos, no figuran en los programas de estudio.
Sí, y lo vimos en la FLIA cuando llevamos la feria a la facultad de Filosofía y Letras. En general los alumnos de Puán, nos parecieron, sí, buenos esclavos.
Y entonces recordamos a otro gran sabio del Sur, como José Martí: “Conocer es resolver… la universidad europea ha de ceder a la universidad americana. La historia de América, de los Incas a acá, ha de enseñarse al dedillo, aunque no se enseñe la de los arcones de Grecia.”
Pero la “bandita” de académicos de Puán ignoraron (deliberadamente o no) estas enseñanzas visionarias de Martí, hace más de cien años. Y siguen masturbándose mentalmente con Platón, ignorando a Tunupa.
Las cosas como son
“La obra de civilizar fue… una constante lucha con la tribu rebelde…”
Ricardo Rojas
Así como el mercado editorial, o mejor dicho, el neocapitalismo imperialista, entronizó a Borges, eclipsando a una grandísima cantidad de grandes escritores, anteriores y posteriores a él (como muchos de los de Boedo), hoy en día el mundo sigue en la misma tónica. Y por eso hay nuevos Airas fascilistas y antirreevolucionarios (los comentarios de Aira sobre Cortázar demuestran que ha sido un lector superficial, que nunca entendió la evolución reevolucionaria de Cortázar: ni en lo literario y lingüístico, ni en lo político-social. Y Aira queda así marchando reaccionariamente con Vargas Llosa y otros recoletos).
Pero los tiempos cambian, cambiarán, y han cambiado un poco desde que Mariani decía “no tenemos dónde volcar nuestra imaginación… dónde derramar nuestra dulzura… gritar nuestro… afán de justicia humana”. Hoy, los herederos de Boedo, los de Chacarita, hemos encontrado y abierto espacios (como también terminaron haciéndolo los boedistas, con los años) a fuerza de lucha y perseverancia, y la FLIA, nos reúne y nos aúna.
Esto no pretende reflotar una “frívola polémica” como la que algunos juzgan enfrentó a Boedo y Florida (y artísticamente esto podría ser un absurdo: esos juicios de competitividad, sobre si es mejor Borges o Arlt -o Walsh-, etc., son un aspecto decadente del sistema dominante). Esto simplemente recuerda algunas cosas como fueron, y algunas cosas como son todavía. Boedo se planteó, desde sus poetas, denunciar-reflejar un mundo que continúa siendo injusto, elitista, discriminatorio y censurador de todo lo que le hace sombra o lo critica (por eso muchos tuertos académicos y floridistas repetían que Arlt o Mariani escribían mal; por eso los boedistas fueron en general olvidados y silenciados por el mercado editorial capitalista al cual criticaban). Un sistema capitalista global, pulcro, hipócrita y siniestro, despiadado y genocida para la gran mayoría de sus habitantes: las clases bajas, pobres, indias, negras, hedientas, etc.
Suena llamativo que uno de los pocos (quizás el único de los) comentarios críticos que haya hecho el gigante Clarín (y su revista de “cooltura” Ñ) sobre la FLIA, sobre su gran cantidad y variedad de grandes escritores y artistas de variadas edades, es apenas un par de párrafos, un tanto peyorativos, que dicen que no somos más que un montón de pendejos “un poco enojados con el mundo que les toca” (el les es un subrayado nuestro: claro, a los cronistas de Ñ y Clarín, parece que este mundo no los toca, que son taaaan objetivos y profesionales y “cool” –ya están más allá de todo- que las injusticias no los conmueven (como esos “periodistas” o “parodistas” de la televisión, que con sus caretas de cera y cirugías, pasan de las catástrofes y genocidios cotidianos a la eterna sonrisa para el fútbol y los deportes -el viejo y efectivo circo romano- en los telenoticieros- …) Y con éste mismo juicio obtuso de gigante filisteo de Clarín sobre que somos un montón de jóvenes enojados, descalificarían a Lautréamont, Rimbaud o Leonel Rugama -asesinado por la dictadura somozista en Nicaragua en los ‘70-, entre muchos otros poetas jóvenes, geniales y rabiosos de aquí y allá, que criticaron lúcidamente al sistema dominante. No. Nada de comentar las novedosas novelas, cuentos o poesías que escriben Guillo De Pósfay, Dafne Mociulsky, Diego Seoane, Juan Xiet, etc. o las creativas propuestas artísticopolíticas de las revistas Iconoclasistas, Isquiña, Sudestada, Devenir, etc. entre muchos otros novedosos proyectos “editoriales” (aparte de la más renombrada Eloísa Cartonera) que van de El Asunto, Milena Caserola, Colectivo Ediciones, a la imprenta-fábrica recuperada Cooperativa Chilavert Artes Gráficas, además de contar con la participación del Frente de Artistas del Borda, originalísimas propuestas poéticas-musicales como la Orquesta Trompa de Elefante y La Villa Láctea, etc. y poetas independientes chilenos, uruguayos, mexicanos, andinos, patagónicos, etc. No, nada de eso. Sólo comentar que en nuestras ferias hay “alegría de rastas y polleras modernas”. Eso es un insulto para nuestro arte. Una piedra pedorra que lanzó el sistema pulcro y neocolonizante de los monopolios mediáticos de Clarín, contra nuestra poesía reevolucionaria de Chacarita, de Boedo, de una América Latina en lucha. Contra nuestra imaginación joven y poderosa.
Cómo dejar de pensar que…
“Solamente un escéptico, un egoísta soberano, puede mirar sin dolor profundísimo a esa niñez vagabunda, entregada, como un perro sin dueño, a la nefanda satanicidad de las calles.”
Almafuerte
Y entonces no podemos dejar de pensar este tema de los silencios y las complicidades: “Clarín, el gran diario argentino”, tan actualizado de noticias: ¿acaso nos informaba sobre los 103 escritores que desaparecieron asesinados por la dictadura en Argentina, entre 1974 y 1983, mientras los grandes mercaderes facturaban y facturaban, celebrando las nueve primeras ferias de las vanidades editoriales en Buenos Aires? ¿Acaso nos informaba sobre los 30.000 desaparecidos y los centros de detenciones clandestinos, las torturas, las picanas eléctricas, las violaciones, los niños nacidos en cautiverio y expropiados, los padecimientos de los exiliados, los millones de libros y revistas y películas y canciones censurados, incautados y quemados? ¿Dónde estaban los grandes investigadores del grupo inNoble, los maravillosos cronistas tan bien informados, del gran diario argento, mientras Latinoamérica se llenaba de dictaduras genocidas planeadas por la CIA, mientras llovían deudas externas y se saqueaban nuestras riquezas naturales y se contaminaba toda la Tierra-como sigue pasando ahora, todavía: dónde están, ey? ¿Serán esos mismos cronistas, tan profesionales y creídos como superficiales, los mismos que trabajan en Ñ y no son capaces de leer y escuchar la nueva y potente literatura que sale del semillero artístico que es la FLIA? ¿Serán esos mismos que viven transando, y no hacen verdaderamente lo necesario para que este mundo que nos ha tocado a todos sea un lugar mejor- para todos-, y como Dolina, otro intelectual celebrado por Ñ, se hacen cirugías estéticas para verse cada vez más pulcros por fuera? ¿Será que Clarín está tan repodrido como el sistema capitalista y el imperialismo, y no ve que está en la misma onda del desastre?
Desde la FLIA, desde Chacarita, desde Boedo, herederos de poetas perseguidos y desaparecidos como Walsh, somos muchos los que nos hemos propuesto “dar testimonio en momentos difíciles”.
“Si se trata de tocar un botón para hacer saltar esta sociedad y modificarla, le juro que yo lo toco, así, yo lo toco…”
Roberto Mariani
abril del 2008 en el barrio de Boedo
Xuan P. González
Notas
1- El imperio Clarín incluye los diarios: Olé, La Razón, Página 12. Las radios: Cadena Mitre, Cadena 100, Cadena Top 40. Los canales: 13, TN, Volver, Teledeportes. Las revistas: Elle, Viva, Papel Prensa, Ñ. La agencia de noticias DyN. También es socio de Torneos y Competencias, y Prima (dueña en internet de Flash, Ciudad Internet y Fullzero). Es dueño de Multicanal y socia de Cablevisión (y Fibertel). Es el principal auspiciante de la Feria Internacional del Libro, cuya entrada es elitista y discriminatoria: y los altos precios de sus libros, como decimos poéticamente desde la FLIA: “nos apartan de la lectura… desprecian a los lectores”.
Como cuentan los Iconoclasistas, en los ‘70 Clarín, La Nación (criticado ya por los boedistas por ser taaaan derechista), y La Razón firmaron un “pacto de silencio” con la dictadura militar de Videla: “el monopolio en la distribución de papel con la condición de ocultar la represión y no hablar de los desaparecidos. Los medios masivos de comunicación atesoran una variedad de máscaras para sostener sus alianzas con los intereses empresariales de turno”.
2- la primera feria del libro oficial en Bs. As., fue en 1975, años del peronismo terrorista de Isabelita, López Rega, la Triple A, y los primeros desaparecidos-exiliados. Según el libro de la SEA, Palabra Viva, entre 1974 y 1983, hubo 103 escritores desaparecidos… Es decir, que al momento de realizarse la primera feria del libro, ya tenemos los primeros escritores desaparecidos, y durante las primeras nueve ferias del libro: ¡¡¡¡tenemos el saldo de 103 escritores asesinados, más otra gran cantidad de perseguidos-exiliados!!!!
En otras palabras, la feria de las vanidades editoriales de Bs. As. nació y creció como una cortina-pantalla-elitista-fachista, que tapaba el asesinato y la persecución de cientos de escritores (además de otras 30.000 personas-lectoras-en-acto-o-en-potencia)... y que además tapaba la persecución de millones de revistas y libros prohibidos, incautados y quemados.
Esta feria oficial argenta, catalogada como internacional: fue –como la patria y como prácticamente toda la prensa nacional- muda, además frente a la desaparición de otros cientos y miles de escritores y poetas y artistas desaparecidos en Chile, Perú, Guatemala, Nicaragua y otros países de Latinoamérica y el mundo.
Fuentes
José Martí, Nuestra América
Julio Cortázar, Argentina: Años de Alambradas Culturales
Jimena Gonzáles y José Illescas, Del Ser en su Estar Siendo- Ocurriendo- Sucediendo-Siempre Nomás
Rodolfo Kusch, América Profunda
Ricardo Rojas, Eurindia
Iconoclasistas, El abc para vivir en Buenos Aires y no alienarse en el intento
Jorge L. Borges, Raúl González Tuñón, y otros, Boedo y Florida
Raúl Larra, Etcétera
Rodolfo Walsh, Carta abierta a la Junta Militar
Luis Britto García, La deuda cultural (Casa de las Américas)
La Santa Biblia
SEA (sociedad argentina de escritores), Palabra Viva. Textos de escritores desaparecidos y victimas del Terrorismo de Estado
Guillermo De Pósfay, La Furia del Libro
Xuan P. González, Los libros (independientes) están mordiendo otra vez
Revista Ñ, Clarín
“Un orden social anti-humano e injusto perturba el sueño de los poetas. No querer tomar conocimiento de él es hacerse cómplice de una evasión que humilla y debilita a la poesía.”
Aníbal M. Machado
“En la actualidad, a La No Unidad le interesa prevalecer una visión de cultura global, que aún en y sobre las diferencias con otras culturas, le permita el Control Total del Planeta… Hoy La No Unidad maneja y tiene el control de todos los medios de comunicación posibles… y una cultura global que imponga su propia estructura alienígena imperialista.”
Jimena Gonzáles y José Illescas
“La cultura es cuestión estratégica. Los estudios de los documentos de la CIA han revelado que ésta sostuvo una Guerra Fría Cultural en el curso de la cual compró y promovió artistas, publicaciones de instituciones y promovió tendencias estéticas. Los documentos de Santa Fe anuncian una guerra cultural contra la América Latina.”
Luis Britto García
Chacarita vs. Recoleta
“La literatura no es un pasatiempo de barrio, no: es un arte universal cuya misión puede ser profética…”
Roberto Mariani
En los años ‘20 hubo en la Argentina una polémica que podríamos decir que hasta hoy, casi 100 años después, sigue viva (hay cosas en el mundo que han cambiado poco).
En aquel entonces fue Roberto Mariani, del grupo de escritores de “la extrema izquierda revolucionaria y agresiva”, o sea de Boedo, el que lanzó la primera piedra: la lanzó contra el grupo de escritores “del centro y de la derecha”, los escritores de Florida. Y lo hizo agregando un comentario profético: “se seguirá observando solamente… los escritores del centro y de la derecha cuando se quiera conocer el estado actual y la evolución de la literatura argentina”.
Hoy, en pleno siglo XXI, la polaridad se ve renovada por los escritores de “centro y de derecha” que siguen inflando sus egos con “los galardones de la sociedad privilegiada que los adula, y que se obstinan en el anacrónico refugio de sus torres de marfil ” (Julio Cortázar) y por volver a esto de los barrios arquetípicos, los podríamos llamar los de Recoleta, porque se juntan en la histórica “feria de las vanidades editoriales”(Cortázar), la elitista y discriminatoria Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, que se celebra todos los años en esos barrios nortes, y tiene como “principales auspiciantes”, al monopólico imperio mediático de Clarín, denunciado recientemente por el piketero K D’elía (“Clarín miente, Clarín contamina”).
Del otro lado, está la Feria del Libro Independiente (FLIA), totalmente Autogestiva y Alternativa, y que se ha reunido durante los dos últimos años, reiteradamente en un barrio más popular como es Chacarita. La FLIA –heredera de la Contraferia (que surgió por considerar a la feria oficial “un shopping de libros”(Héctor Urruspuru))- es la única feria -o fiesta- de libros que en estos últimos años en Buenos Aires se ha proyectado como para darle algún tipo de pelea a ése histórico meganegocio disfrazado de cultura, que es la feria oficial: que carga en su pasado, ser una pantalla o cortina de libros que ocultó la persecución y el secuestro de nuestros 103 escritores desaparecidos y asesinados en las últimas dictaduras.
Esto de Chacarita vs. Recoleta, nos recuerda la sublevación del pequeño y rebelde David frente al gigante y tiránico Goliat. David –como la FLIA- era joven y dedicado a las artes, Goliat-como la feria de las vanidades editoriales- se había criado con la “guerra desde su juventud”. En el libro bíblico Goliat desprecia a David “porque era joven”. David será joven, pero la justicia está con él, y de un piedrazo vence al gigante.
Recuerdos de Boedo vs. Florida
“Yo sé de muchos pobres que enriquecieron a muchos ricos.”
Almafuerte
Sí, en Florida estaban Borges, Girondo, Bioy Casares, las Ocampo, etc. Pero en Boedo estaban Álvaro Yunque, Leónidas Barletta, Roberto Arlt, Elías Castelnuovo, Almafuerte, entre muchos otros. Sería una gran mentira, una falacia, creer que porque Borges, Bioy y Girondo son más conocidos, se debe a que son mejores escritores que los de Boedo. Más cerca de la verdad es ver que todos son en general grandes escritores, y si Borges es más conocido que Yunque, por caso, es porque ha tenido un mayor apoyo de las dictaduras militares y económicas de las que él (como otros floridistas), fue cómplice, por aquello de omisión, y silencio: el que calla otorga, o como dice Guillo De Pósfay ”callar es obedecer”, y si Borges se calló la persecución y asesinato de cientos de escritores contemporáneos, durante las últimas dictaduras, eso lo hace cómplice, y eso es premiado por el mercado editorial y el sistema neoliberal que lo entronizó como “el gran escritor argentino”, así como la feria de las vanidades editoriales de Recoleta es entronizada por “el gran diario argentino”. Mentiras de mercadotecnia. Falsas argucias de un sistema que necesita “el ganador” y “los perdedores”: el canon=la regla. Mierda pura defendida hasta con las “supuestas grandes verdades de la ciencia darwinista”. Intelectualismo neocolonial retrógrado, como el de Vargas Llosa, otro triste exponente latinoamericano de Recoleta, que se reúne con políticos fachistas proimperialistas como Aznar y Fox, en nuestra ciudad de Rosario (donde nació el Che Guevara: una burla más del sistema, como el Congreso de la lengua española, cuando acá nunca hemos hablado el español, sino LenguaS indígenas y mestizas, (re)creando un idioma americastellano de múltiples identidades, que nos es cada vez más propio) y dice Vargas Llosa mentiras y cobardías de un colonizado, como que en América Latina no hay ni ha habido grandes pensadores, que los grandes pensadores pertenecen al Norte, a Europa y Yanquilandia, y acá no hemos tenido ese privilegio. El de Vargas Llosa es un discurso reaccionario de tintes sarmientinos (sí, el miope de Sarmiento veía barbarie en todo lo indolatinoamericano: “lo hediento” -donde Tupak Amaru y Evita van de la mano- de lo que habla Rodolfo Kusch, un gran pensador local), frente al cual levantamos una vez más la palabra de más grandes pensadores locales como el peruano Manuel González Prada, que justamente le gritaba al racista y reaccionario Ricardo Palma, lo mismo que hoy podemos gritarle a Vargas Llosa y a otros pulcros recoletos: “¡Los viejos a la tumba, los jóvenes a la obra!”
El discurso intelectual colonizado
“… el verbo que exprese a América distará mucho de ser pulcro, porque tendrá una desnudez vergonzante y hedienta.”
Rodolfo Kusch
Sí, Clarín suele defender un discurso neoliberal, académico, gorila, civilizado, pulcro, demagogo, globalizado, en voz de la supuesta “gran crítica literaria argentina”, Beatriz Sarlo, que con un pensamiento retrógrado critica al piketero D’elía por un lado, mientras por otro lado dice más tonterías, como que los “grandes escritores argentinos” de hoy, salieron de la Facultad de Filosofía y Letras: nuevamente nos encontramos con un discurso sarmientino, colonizado, floridista, proimperialista, recoleto: en nuestras escuelas y academias colonizadas “el mejor alumno es el mejor esclavo” dijo un sabio boliviano, del que muy pocos en Puán deben haber oído su nombre, ya que como otros sabios indolatinoamericanos, no figuran en los programas de estudio.
Sí, y lo vimos en la FLIA cuando llevamos la feria a la facultad de Filosofía y Letras. En general los alumnos de Puán, nos parecieron, sí, buenos esclavos.
Y entonces recordamos a otro gran sabio del Sur, como José Martí: “Conocer es resolver… la universidad europea ha de ceder a la universidad americana. La historia de América, de los Incas a acá, ha de enseñarse al dedillo, aunque no se enseñe la de los arcones de Grecia.”
Pero la “bandita” de académicos de Puán ignoraron (deliberadamente o no) estas enseñanzas visionarias de Martí, hace más de cien años. Y siguen masturbándose mentalmente con Platón, ignorando a Tunupa.
Las cosas como son
“La obra de civilizar fue… una constante lucha con la tribu rebelde…”
Ricardo Rojas
Así como el mercado editorial, o mejor dicho, el neocapitalismo imperialista, entronizó a Borges, eclipsando a una grandísima cantidad de grandes escritores, anteriores y posteriores a él (como muchos de los de Boedo), hoy en día el mundo sigue en la misma tónica. Y por eso hay nuevos Airas fascilistas y antirreevolucionarios (los comentarios de Aira sobre Cortázar demuestran que ha sido un lector superficial, que nunca entendió la evolución reevolucionaria de Cortázar: ni en lo literario y lingüístico, ni en lo político-social. Y Aira queda así marchando reaccionariamente con Vargas Llosa y otros recoletos).
Pero los tiempos cambian, cambiarán, y han cambiado un poco desde que Mariani decía “no tenemos dónde volcar nuestra imaginación… dónde derramar nuestra dulzura… gritar nuestro… afán de justicia humana”. Hoy, los herederos de Boedo, los de Chacarita, hemos encontrado y abierto espacios (como también terminaron haciéndolo los boedistas, con los años) a fuerza de lucha y perseverancia, y la FLIA, nos reúne y nos aúna.
Esto no pretende reflotar una “frívola polémica” como la que algunos juzgan enfrentó a Boedo y Florida (y artísticamente esto podría ser un absurdo: esos juicios de competitividad, sobre si es mejor Borges o Arlt -o Walsh-, etc., son un aspecto decadente del sistema dominante). Esto simplemente recuerda algunas cosas como fueron, y algunas cosas como son todavía. Boedo se planteó, desde sus poetas, denunciar-reflejar un mundo que continúa siendo injusto, elitista, discriminatorio y censurador de todo lo que le hace sombra o lo critica (por eso muchos tuertos académicos y floridistas repetían que Arlt o Mariani escribían mal; por eso los boedistas fueron en general olvidados y silenciados por el mercado editorial capitalista al cual criticaban). Un sistema capitalista global, pulcro, hipócrita y siniestro, despiadado y genocida para la gran mayoría de sus habitantes: las clases bajas, pobres, indias, negras, hedientas, etc.
Suena llamativo que uno de los pocos (quizás el único de los) comentarios críticos que haya hecho el gigante Clarín (y su revista de “cooltura” Ñ) sobre la FLIA, sobre su gran cantidad y variedad de grandes escritores y artistas de variadas edades, es apenas un par de párrafos, un tanto peyorativos, que dicen que no somos más que un montón de pendejos “un poco enojados con el mundo que les toca” (el les es un subrayado nuestro: claro, a los cronistas de Ñ y Clarín, parece que este mundo no los toca, que son taaaan objetivos y profesionales y “cool” –ya están más allá de todo- que las injusticias no los conmueven (como esos “periodistas” o “parodistas” de la televisión, que con sus caretas de cera y cirugías, pasan de las catástrofes y genocidios cotidianos a la eterna sonrisa para el fútbol y los deportes -el viejo y efectivo circo romano- en los telenoticieros- …) Y con éste mismo juicio obtuso de gigante filisteo de Clarín sobre que somos un montón de jóvenes enojados, descalificarían a Lautréamont, Rimbaud o Leonel Rugama -asesinado por la dictadura somozista en Nicaragua en los ‘70-, entre muchos otros poetas jóvenes, geniales y rabiosos de aquí y allá, que criticaron lúcidamente al sistema dominante. No. Nada de comentar las novedosas novelas, cuentos o poesías que escriben Guillo De Pósfay, Dafne Mociulsky, Diego Seoane, Juan Xiet, etc. o las creativas propuestas artísticopolíticas de las revistas Iconoclasistas, Isquiña, Sudestada, Devenir, etc. entre muchos otros novedosos proyectos “editoriales” (aparte de la más renombrada Eloísa Cartonera) que van de El Asunto, Milena Caserola, Colectivo Ediciones, a la imprenta-fábrica recuperada Cooperativa Chilavert Artes Gráficas, además de contar con la participación del Frente de Artistas del Borda, originalísimas propuestas poéticas-musicales como la Orquesta Trompa de Elefante y La Villa Láctea, etc. y poetas independientes chilenos, uruguayos, mexicanos, andinos, patagónicos, etc. No, nada de eso. Sólo comentar que en nuestras ferias hay “alegría de rastas y polleras modernas”. Eso es un insulto para nuestro arte. Una piedra pedorra que lanzó el sistema pulcro y neocolonizante de los monopolios mediáticos de Clarín, contra nuestra poesía reevolucionaria de Chacarita, de Boedo, de una América Latina en lucha. Contra nuestra imaginación joven y poderosa.
Cómo dejar de pensar que…
“Solamente un escéptico, un egoísta soberano, puede mirar sin dolor profundísimo a esa niñez vagabunda, entregada, como un perro sin dueño, a la nefanda satanicidad de las calles.”
Almafuerte
Y entonces no podemos dejar de pensar este tema de los silencios y las complicidades: “Clarín, el gran diario argentino”, tan actualizado de noticias: ¿acaso nos informaba sobre los 103 escritores que desaparecieron asesinados por la dictadura en Argentina, entre 1974 y 1983, mientras los grandes mercaderes facturaban y facturaban, celebrando las nueve primeras ferias de las vanidades editoriales en Buenos Aires? ¿Acaso nos informaba sobre los 30.000 desaparecidos y los centros de detenciones clandestinos, las torturas, las picanas eléctricas, las violaciones, los niños nacidos en cautiverio y expropiados, los padecimientos de los exiliados, los millones de libros y revistas y películas y canciones censurados, incautados y quemados? ¿Dónde estaban los grandes investigadores del grupo inNoble, los maravillosos cronistas tan bien informados, del gran diario argento, mientras Latinoamérica se llenaba de dictaduras genocidas planeadas por la CIA, mientras llovían deudas externas y se saqueaban nuestras riquezas naturales y se contaminaba toda la Tierra-como sigue pasando ahora, todavía: dónde están, ey? ¿Serán esos mismos cronistas, tan profesionales y creídos como superficiales, los mismos que trabajan en Ñ y no son capaces de leer y escuchar la nueva y potente literatura que sale del semillero artístico que es la FLIA? ¿Serán esos mismos que viven transando, y no hacen verdaderamente lo necesario para que este mundo que nos ha tocado a todos sea un lugar mejor- para todos-, y como Dolina, otro intelectual celebrado por Ñ, se hacen cirugías estéticas para verse cada vez más pulcros por fuera? ¿Será que Clarín está tan repodrido como el sistema capitalista y el imperialismo, y no ve que está en la misma onda del desastre?
Desde la FLIA, desde Chacarita, desde Boedo, herederos de poetas perseguidos y desaparecidos como Walsh, somos muchos los que nos hemos propuesto “dar testimonio en momentos difíciles”.
“Si se trata de tocar un botón para hacer saltar esta sociedad y modificarla, le juro que yo lo toco, así, yo lo toco…”
Roberto Mariani
abril del 2008 en el barrio de Boedo
Xuan P. González
Notas
1- El imperio Clarín incluye los diarios: Olé, La Razón, Página 12. Las radios: Cadena Mitre, Cadena 100, Cadena Top 40. Los canales: 13, TN, Volver, Teledeportes. Las revistas: Elle, Viva, Papel Prensa, Ñ. La agencia de noticias DyN. También es socio de Torneos y Competencias, y Prima (dueña en internet de Flash, Ciudad Internet y Fullzero). Es dueño de Multicanal y socia de Cablevisión (y Fibertel). Es el principal auspiciante de la Feria Internacional del Libro, cuya entrada es elitista y discriminatoria: y los altos precios de sus libros, como decimos poéticamente desde la FLIA: “nos apartan de la lectura… desprecian a los lectores”.
Como cuentan los Iconoclasistas, en los ‘70 Clarín, La Nación (criticado ya por los boedistas por ser taaaan derechista), y La Razón firmaron un “pacto de silencio” con la dictadura militar de Videla: “el monopolio en la distribución de papel con la condición de ocultar la represión y no hablar de los desaparecidos. Los medios masivos de comunicación atesoran una variedad de máscaras para sostener sus alianzas con los intereses empresariales de turno”.
2- la primera feria del libro oficial en Bs. As., fue en 1975, años del peronismo terrorista de Isabelita, López Rega, la Triple A, y los primeros desaparecidos-exiliados. Según el libro de la SEA, Palabra Viva, entre 1974 y 1983, hubo 103 escritores desaparecidos… Es decir, que al momento de realizarse la primera feria del libro, ya tenemos los primeros escritores desaparecidos, y durante las primeras nueve ferias del libro: ¡¡¡¡tenemos el saldo de 103 escritores asesinados, más otra gran cantidad de perseguidos-exiliados!!!!
En otras palabras, la feria de las vanidades editoriales de Bs. As. nació y creció como una cortina-pantalla-elitista-fachista, que tapaba el asesinato y la persecución de cientos de escritores (además de otras 30.000 personas-lectoras-en-acto-o-en-potencia)... y que además tapaba la persecución de millones de revistas y libros prohibidos, incautados y quemados.
Esta feria oficial argenta, catalogada como internacional: fue –como la patria y como prácticamente toda la prensa nacional- muda, además frente a la desaparición de otros cientos y miles de escritores y poetas y artistas desaparecidos en Chile, Perú, Guatemala, Nicaragua y otros países de Latinoamérica y el mundo.
Fuentes
José Martí, Nuestra América
Julio Cortázar, Argentina: Años de Alambradas Culturales
Jimena Gonzáles y José Illescas, Del Ser en su Estar Siendo- Ocurriendo- Sucediendo-Siempre Nomás
Rodolfo Kusch, América Profunda
Ricardo Rojas, Eurindia
Iconoclasistas, El abc para vivir en Buenos Aires y no alienarse en el intento
Jorge L. Borges, Raúl González Tuñón, y otros, Boedo y Florida
Raúl Larra, Etcétera
Rodolfo Walsh, Carta abierta a la Junta Militar
Luis Britto García, La deuda cultural (Casa de las Américas)
La Santa Biblia
SEA (sociedad argentina de escritores), Palabra Viva. Textos de escritores desaparecidos y victimas del Terrorismo de Estado
Guillermo De Pósfay, La Furia del Libro
Xuan P. González, Los libros (independientes) están mordiendo otra vez
Revista Ñ, Clarín
domingo, 27 de abril de 2008
Acerico
Aunque vos raramente has enhebrado
-Perezosa y mental- de acero el ojo,
Aun así, diariamente y con enojo,
Mi acerico dejás atravesado.
Yo no sé si se trata de un porfiado
Caprichito, de algún hastiado antojo;
Pero de tus fruncidos labios rojos
Los dardos van directo a mi costado.
Si la piel fuera paño, nula huella
La aguja dejaría, y el relleno
Si estopa o algodón, igual de bueno;
Mas de espíritu y carne, sangre y pella
Mi acerico fue creado, y aunque pleno,
-Perezosa y mental- de acero el ojo,
Aun así, diariamente y con enojo,
Mi acerico dejás atravesado.
Yo no sé si se trata de un porfiado
Caprichito, de algún hastiado antojo;
Pero de tus fruncidos labios rojos
Los dardos van directo a mi costado.
Si la piel fuera paño, nula huella
La aguja dejaría, y el relleno
Si estopa o algodón, igual de bueno;
Mas de espíritu y carne, sangre y pella
Mi acerico fue creado, y aunque pleno,
Así lo vas llenando de veneno.
jueves, 24 de abril de 2008
Hormigas

El frío las oculta, y el verano
las saca a nuestra vista, secuenciales
cuentas que, coloradas o morenas,
a la fila habituadas -galería
programada en genéticas antenas-,
sucumben al avance en eslabones
y viven el espacio de la misma
forma que el tiempo a los humanos corre.
Con su trozo de hoja va la negra,
o, carnívora y roja, desmantela
al Goliat que aunque oponga su carcaza
quitinosa a sus tenazas de David
-cruel mantis o langosta devenida
tentempié de la implacable multitud-
a la trófica ley le cede todo.
Con mesmérico asco, con la punta
de un bastón de Malaca removida,
esa muerta y cortada mano muerta
por Salvador y Luis imaginada
ebulle de su especie, y en su muerte
deviene para siempre en el emblema
del ser de voluntad subordinada
al Deseo, animado por ajeno
impulso, que dispersa su potencia.
Habitantes de un mundo decidido
a trazarles destino de engranaje,
su Forma las privó de individuales
atributos, haciendo reemplazable
sus vidas, su gestáltica tarea.
Y esto viendo: ¿no es poca diferencia
y tan sólo cuestiones de la escala
aquello que según ciertos sofistas
de esas mínimas bestias nos distingue?
miércoles, 23 de abril de 2008
La Buena Nueva
Hay acuerdo en el Tribunal para pronunciarse en los casos de tenencia para uso personal. El Gobierno acaba de lanzar una iniciativa en el mismo sentido. La Corte todavía no definió cuándo votará el caso.
lunes, 21 de abril de 2008
El cultito segunda parte
Luego de un parate de varios meses, logré retomar la redacción de mi novela por entregas El cultito. El capítulo de hoy, El oficio, se mete dentro del templo pentecostal, y comienza a describirnos su bizarra misa...
domingo, 20 de abril de 2008
lunes, 14 de abril de 2008
Se viene la séptima
Se viene la Séptima FLIA
3 y 4 de mayo en el Sexto Cultural
¡¡¡Sí, esta vez dura dos días!!!
Federico Lacroze 4181 Sexto piso
Al lado de las estación de tren de Chacarita
Libros - Fanzines - revistas - poesía, performance y música
en vivo - Proyecciones - arte visual - Charlas
para reservar stand a info.flia@gmail.com
Para arte visual flia.artevisual@gmail.com
Para charlas flia.charlas@gmail.com
Para arte visual flia.artevisual@gmail.com
Para charlas flia.charlas@gmail.com
sábado, 12 de abril de 2008
De qué hablamos cuando hablamos de amor
Absurda y Efímera me invitó a participar de este proyecto colectivo, que ya tiene varios textos que te la voglio dire. Me animé a poner un soneto, reciente decantación de un enamoramiento -también absurdo y efímero- y mis lecturas de Petrarca.
miércoles, 9 de abril de 2008
Viernes a la noche
El cartón está haciendo lo que le toca: las luces de Rivadavia se rajan en la noche como astilladas; la pupila al mango; la emoción que seguirá creciendo toda la noche, como si la perilla del volumen no tuviera tope y girara enloquecida en una espiral ascendente infinita.
El gordo de la puerta cobra entrada a cara de perro; entramos sin hacer cola ni pagar. Trato de no ser el primero ni el último en ingresar; todavía me cuesta acostumbrarme a no ser punto siempre. Mi estado de emoción a flor de piel me hace esperar involuntariamente una mano en el hombro, la temida pregunta “¿dónde creés que vas?”. Obviamente, ello no sucede. Subimos al salón; sobre el tablado está tocando un trío que mete mucha bulla. Están tocando el último tema; terminan cuando estamos acomodándonos. Rorri, irónicamente, dice “¡qué pena...!”, con los ojos risueños, inofensivamente malignos.
Pasamos al balcón donde un habano es sacrificado; varios de los habitués del bar se acercan como indios: se vienen al humo. La conversación tiene un extraño equilibrio: la incoherencia está presente pero su influencia le da mayor trascendentalidad a la charla. Todos sabemos de lo que hablamos, y entendemos lo que nos quieren decir antes de que lo digan.
En un rato toca la banda; nos acomodamos por ahí después de pasar por la barra a por cervezas. La línea del fondo, frente al tablado y contra la pared, tiene una vibración suave de alga submarina. Somos nosotros, que ya nos dejamos llevar por el oleaje que tiene la atmósfera, producido por la música y las luces.
Sale el cuarteto y comienza el rock & roll. Es ni más ni menos que eso: una bizarra combinación donde al batero casi no lo veo, el bajista tiene pinta de alterno, la segunda guitarra es un gordito con aspecto de estudiante de derecho y el vocalista-primera guitarra merece una descripción especial: sombrero stetson, pelos largos, anteojos rayban, chaleco de cuero, botas texanas. Para no regalarle una comparación favorable, comento su parecido pero con Enrique Bunburi. “Morrison, Bunburi y Chupete, un solo corazón”, acota Mendi. En verdad, todos están sorprendidos por la transformación del mencionado Chupete, al que conocí la vez anterior que fui al bar; me comentan que es un tipo sanísimo, deportista; a su estampa actual de rockstar no la pueden acreditar todavía. Hago notar el importante detalle de la altura a la que tiene colgada la guitarra: el mástil sale proyectado justo de la zona genital, lo que junto con la altura más bien baja del micrófono, lo hace agacharse y contornearse en forma muy sensual, o al menos ésa puede ser alguna justificación.
El baterista ha roto un parche antes de comenzar, en la prueba de sonido. El repertorio en el que mezclan covers con temas propios incluye temas de Creedence, los Guns y otras bandas de rock; en medio de un tema de los maravillosos Travelling Wilburys, “Handle With Care”, realmente un hitazo, se corta la luz del escenario. Parece que la cosa viene medio accidentada. Ya subido a una tabla de surf química, flasheo con la música que sigue iluminando la oscuridad: durante varios minutos en los que no aciertan a encontrar el desperfecto, cierran el recital a oscuras con “Born to be Wild”, coreado por toda la concurrencia.
A partir de ese momento, se cierra el bar y sólo los VIP quedamos adentro. La emoción sigue en aumento; todo el mundo con una sonrisa de absoluta felicidad, deambula entre abrazos, risas y bailecitos. Nadie puede quedarse quieto. Frankenstein baila, con pasos cortitos y una sonrisita cucurucho, con la tetona barwoman. Yo hablo de cine con el bajista de la banda, psicólogo y cinéfilo. Nos afirmamos uno al otro que las películas de Takashi Miike son lo mejor de lo mejor. La Rorri desapareció: en algún momento se fue sin saludar. Mendi pide a cada rato más habanos, en virtud de que se está quedando “demasiado careta”. La Barfli me muestra sus dibujos; son muy buenos y se lo digo, aunque en el estado en el que me encuentro podría no ser tan así. Todo fluye, pero como a presión; casi alcanzan a notarse la burbujas que circulan a le velocidad de la luz, arrastradas por la atmósfera, que está siendo inyectada a través de orificios diminutos que flotan en el espacio cada tantos metros. El crescendo no impide que me vea obligado a sentarme: estuve de pie, sin quedarme quieto, desde hace horas. El de las compus se despide, dice que se va a América. Hay gente que comienza a retirarse: son las seis y media. Claro, ya era hora. Se prepara otro habano más para la despedida. Yo no puedo creer que necesite drogarme más; como si no hubiera un tope en los receptores del cerebro, le introduzco más humo, más cerveza. Ya pasó el instante en el que parece que algo va a suceder: como si realmente el ácido abriera las puertas del cielo, en el pico, o en uno de ellos, todo se eriza en un conato de revelación epifánica que estalla en sensaciones muy intensas pero que se desvanecen al poco tiempo.
Un taxi me lleva con el último resto hasta mi casa: el encontronazo con el día me aplaca bastante y me hace notar todo el alcohol que tomé. Soy un producto de esta sociedad, me digo, viéndome desde afuera del taxi, pálido, ojeroso -aunque eso no se nota por las gafas-, callado y quietito. Me acuesto apenas llego y cruzo la puerta.
A las dos de la tarde un dolor increíble se filtra a través de mi sueño. Algo está destrozándome la pierna izquierda. Aún dormido, grito; alcanzo a despertar y entender que un calambre me está doblando la pierna en un ángulo imposible. El gato me mira desde un rincón, curioso, seguramente debido a mis gritos. Como puedo, me estiro el músculo agarrándome el pie con la mano; el dolor comienza a ceder pero la pantorrilla me queda como lastimada. En la casa de los vecinos de abajo ya está sonando la cumbia. Timbo, el gato, tiene que comer; sus arrumacos falsos son esos con los que me indica que tiene hambre. Me levanto, le lleno la escudilla con balanceado y comienzo a prepararme una jarra de café.
El gordo de la puerta cobra entrada a cara de perro; entramos sin hacer cola ni pagar. Trato de no ser el primero ni el último en ingresar; todavía me cuesta acostumbrarme a no ser punto siempre. Mi estado de emoción a flor de piel me hace esperar involuntariamente una mano en el hombro, la temida pregunta “¿dónde creés que vas?”. Obviamente, ello no sucede. Subimos al salón; sobre el tablado está tocando un trío que mete mucha bulla. Están tocando el último tema; terminan cuando estamos acomodándonos. Rorri, irónicamente, dice “¡qué pena...!”, con los ojos risueños, inofensivamente malignos.
Pasamos al balcón donde un habano es sacrificado; varios de los habitués del bar se acercan como indios: se vienen al humo. La conversación tiene un extraño equilibrio: la incoherencia está presente pero su influencia le da mayor trascendentalidad a la charla. Todos sabemos de lo que hablamos, y entendemos lo que nos quieren decir antes de que lo digan.
En un rato toca la banda; nos acomodamos por ahí después de pasar por la barra a por cervezas. La línea del fondo, frente al tablado y contra la pared, tiene una vibración suave de alga submarina. Somos nosotros, que ya nos dejamos llevar por el oleaje que tiene la atmósfera, producido por la música y las luces.
Sale el cuarteto y comienza el rock & roll. Es ni más ni menos que eso: una bizarra combinación donde al batero casi no lo veo, el bajista tiene pinta de alterno, la segunda guitarra es un gordito con aspecto de estudiante de derecho y el vocalista-primera guitarra merece una descripción especial: sombrero stetson, pelos largos, anteojos rayban, chaleco de cuero, botas texanas. Para no regalarle una comparación favorable, comento su parecido pero con Enrique Bunburi. “Morrison, Bunburi y Chupete, un solo corazón”, acota Mendi. En verdad, todos están sorprendidos por la transformación del mencionado Chupete, al que conocí la vez anterior que fui al bar; me comentan que es un tipo sanísimo, deportista; a su estampa actual de rockstar no la pueden acreditar todavía. Hago notar el importante detalle de la altura a la que tiene colgada la guitarra: el mástil sale proyectado justo de la zona genital, lo que junto con la altura más bien baja del micrófono, lo hace agacharse y contornearse en forma muy sensual, o al menos ésa puede ser alguna justificación.
El baterista ha roto un parche antes de comenzar, en la prueba de sonido. El repertorio en el que mezclan covers con temas propios incluye temas de Creedence, los Guns y otras bandas de rock; en medio de un tema de los maravillosos Travelling Wilburys, “Handle With Care”, realmente un hitazo, se corta la luz del escenario. Parece que la cosa viene medio accidentada. Ya subido a una tabla de surf química, flasheo con la música que sigue iluminando la oscuridad: durante varios minutos en los que no aciertan a encontrar el desperfecto, cierran el recital a oscuras con “Born to be Wild”, coreado por toda la concurrencia.
A partir de ese momento, se cierra el bar y sólo los VIP quedamos adentro. La emoción sigue en aumento; todo el mundo con una sonrisa de absoluta felicidad, deambula entre abrazos, risas y bailecitos. Nadie puede quedarse quieto. Frankenstein baila, con pasos cortitos y una sonrisita cucurucho, con la tetona barwoman. Yo hablo de cine con el bajista de la banda, psicólogo y cinéfilo. Nos afirmamos uno al otro que las películas de Takashi Miike son lo mejor de lo mejor. La Rorri desapareció: en algún momento se fue sin saludar. Mendi pide a cada rato más habanos, en virtud de que se está quedando “demasiado careta”. La Barfli me muestra sus dibujos; son muy buenos y se lo digo, aunque en el estado en el que me encuentro podría no ser tan así. Todo fluye, pero como a presión; casi alcanzan a notarse la burbujas que circulan a le velocidad de la luz, arrastradas por la atmósfera, que está siendo inyectada a través de orificios diminutos que flotan en el espacio cada tantos metros. El crescendo no impide que me vea obligado a sentarme: estuve de pie, sin quedarme quieto, desde hace horas. El de las compus se despide, dice que se va a América. Hay gente que comienza a retirarse: son las seis y media. Claro, ya era hora. Se prepara otro habano más para la despedida. Yo no puedo creer que necesite drogarme más; como si no hubiera un tope en los receptores del cerebro, le introduzco más humo, más cerveza. Ya pasó el instante en el que parece que algo va a suceder: como si realmente el ácido abriera las puertas del cielo, en el pico, o en uno de ellos, todo se eriza en un conato de revelación epifánica que estalla en sensaciones muy intensas pero que se desvanecen al poco tiempo.
Un taxi me lleva con el último resto hasta mi casa: el encontronazo con el día me aplaca bastante y me hace notar todo el alcohol que tomé. Soy un producto de esta sociedad, me digo, viéndome desde afuera del taxi, pálido, ojeroso -aunque eso no se nota por las gafas-, callado y quietito. Me acuesto apenas llego y cruzo la puerta.
A las dos de la tarde un dolor increíble se filtra a través de mi sueño. Algo está destrozándome la pierna izquierda. Aún dormido, grito; alcanzo a despertar y entender que un calambre me está doblando la pierna en un ángulo imposible. El gato me mira desde un rincón, curioso, seguramente debido a mis gritos. Como puedo, me estiro el músculo agarrándome el pie con la mano; el dolor comienza a ceder pero la pantorrilla me queda como lastimada. En la casa de los vecinos de abajo ya está sonando la cumbia. Timbo, el gato, tiene que comer; sus arrumacos falsos son esos con los que me indica que tiene hambre. Me levanto, le lleno la escudilla con balanceado y comienzo a prepararme una jarra de café.
domingo, 16 de marzo de 2008
Voleyball en Consti

Suelo ir a correr dos o tres veces por semana alrededor del parque que está frente al hospital de niños Garrahan; allí ya se manifiesta la mezcla, latina y sudorosa, "de carnaza sensual y angurrienta", como dice un amigo, que caracteriza a los barrios como Constitución. Siempre hay varios partidos de fútbol y mucha gente corriendo y haciendo ejercicio. El otro día, al doblar en una esquina, en la primera vuelta, un partido de voley jugado por dos equipos de travestis quedó enmarcado ante mis ojos por la luz dorada de la puesta de sol. Se me ocurrió estar entrando a un mundo pictórico, de belleza oscura, terrible; la mezcla de un cuadro de Caravaggio con una foto de Marcos López. Vestidas con pantaloncitos de fútbol y camisetas viejas, a cara lavada, revelando al sol sus barbas sin afeitar y las raíces del pelo sin teñir que tanto se esfuerzan en ocultar cuando están trabajando, me produjeron un sentimiento cálido y humano; un amor a la diversidad de la vida y a la posibilidad de juego infinito en un mundo donde cada instante debemos adivinar qué reglas inventar.
Mientras pasaba trotando frente a la cancha de voley, el rechazo desastroso de una pelota hizo a una enorme rubia del equipo rival gritarle a la responsable, con más gracia y afecto que agresividad:
-¡Volvé a la jaula!
La carcajada que siguió, a la que contribuimos todos los que estábamos allí, fue tan luminosa como la luz del sol que se hundía lento hacia el lado de Parque Patricios.
viernes, 29 de febrero de 2008
La Kermesse del Fin del Mundo
En el baldío de los vidrios rotos y los perros sin dueño,
durante la madrugada, igual que reyes magos,
durante la madrugada, igual que reyes magos,
una troupe de freaks con sus carromatos,
con paneles percudidos que jamás fueron nuevos,
han montado el Callejón de las Atrocidades.
Con sinestesia de murciélago,
en dirección a la luz de la música de bronce
(bocinas grises, floripondios de latón
que transforman en enigma disonante
lo que supo ser arquetipo y pentagrama),
la muchedumbre que come al divertirse
desciende -como las limaduras de hierro de Oscar Wilde
que iban al imán por su propia voluntad-
a la colorida promesa, abisal como el centro de la tierra:
donde toda dirección es hacia arriba
y seguir descendiendo es imposible.
Aunque actúan como zombis
con paneles percudidos que jamás fueron nuevos,
han montado el Callejón de las Atrocidades.
Con sinestesia de murciélago,
en dirección a la luz de la música de bronce
(bocinas grises, floripondios de latón
que transforman en enigma disonante
lo que supo ser arquetipo y pentagrama),
la muchedumbre que come al divertirse
desciende -como las limaduras de hierro de Oscar Wilde
que iban al imán por su propia voluntad-
a la colorida promesa, abisal como el centro de la tierra:
donde toda dirección es hacia arriba
y seguir descendiendo es imposible.
Aunque actúan como zombis
una íntima sospecha, caldera pútrida
de oscuro crepitar y presencia inmanente
de oscuro crepitar y presencia inmanente
acallada hasta ahora en los coletos de esta multitud
-ya se sabe, el viejo arte de desconocerse-
rompe sus ligaduras como un simio gigante
y obliga a todos a percatarse de la estafa:
aquello que el Maestro de Ceremonias
oferta por centavos, a los gritos,
aquello que el Maestro de Ceremonias
oferta por centavos, a los gritos,
subido a su abigarrado púlpito,
es la mentira peor urdida de la Historia:
la Mujer Gorda hace siglos que no come,
anoréxica al fin a causa de las fotos
que vio en las revistas de la peluquería;
el Hombre de Goma está resquebrajado
y un dolor de burlete
lo tiene rígido y postrado sobre un jergón de paja;
la Bella Odalisca está tan desmejorada,
adicta sin remedio a la droga de la histeria,
que sus ojos sucumbieron a los pozos sin fondo
del bleque de admirarse solamente a sí misma;
la Dama-Araña ya no teje su tela plateada
soñando despierta, estática en su jaula,
es la mentira peor urdida de la Historia:
la Mujer Gorda hace siglos que no come,
anoréxica al fin a causa de las fotos
que vio en las revistas de la peluquería;
el Hombre de Goma está resquebrajado
y un dolor de burlete
lo tiene rígido y postrado sobre un jergón de paja;
la Bella Odalisca está tan desmejorada,
adicta sin remedio a la droga de la histeria,
que sus ojos sucumbieron a los pozos sin fondo
del bleque de admirarse solamente a sí misma;
la Dama-Araña ya no teje su tela plateada
soñando despierta, estática en su jaula,
con el rol protagónico
de la próxima secuela de un film de superhéroes.
de la próxima secuela de un film de superhéroes.
Muchos de los monstruos que anuncian los carteles
han muerto, y ni siquiera han retirado sus restos.
La chusma se enardece y amenaza incendiar todo
y el siniestro total se cierne, inevitable:
Espumarajos biliares brotan de sus bocas
que se confunden con los "copos de nieve"
que el Hombre con las Uñas Más Sucias del Mundo
hace instantes pescaba con varitas de mimbre
de un centrífugo hornito de azúcar a pedal;
La chusma se enardece y amenaza incendiar todo
y el siniestro total se cierne, inevitable:
Espumarajos biliares brotan de sus bocas
que se confunden con los "copos de nieve"
que el Hombre con las Uñas Más Sucias del Mundo
hace instantes pescaba con varitas de mimbre
de un centrífugo hornito de azúcar a pedal;
los niños tomados de la mano de los padres
sin dejar de comer pochoclo
avanzan arrasando las tiendas y tablados.
La troupe corre hacia el río para salvar si es posible
sus vidas, de valor ínfimo para las autoridades
pero distinto de cero -al menos para ellos-,
con negras aguas hasta el cuello
La troupe corre hacia el río para salvar si es posible
sus vidas, de valor ínfimo para las autoridades
pero distinto de cero -al menos para ellos-,
con negras aguas hasta el cuello
observan y esperan que arda el Mundo.
Pero el pogrom ha llegado a los Espejos Deformantes
y a la luz de sus teas -un cliché que han de perdonarme-
el milagro estalla en un instante congelado:
las ondas azogadas de los vidrios rayados
compensan con metafísica precisión
la imagen aterradora de la masa
que sorprendida al límite de sus entendederas
se refleja transformada de goyesco esperpento
en bucólica estampa prerrafaelista.
La antorchas escapan de las manos
de los arrobados Narcisos
y, como han regado aserrín en el fangoso baldío,
todo arde de inmediato, hasta la misma chusma,
Pero el pogrom ha llegado a los Espejos Deformantes
y a la luz de sus teas -un cliché que han de perdonarme-
el milagro estalla en un instante congelado:
las ondas azogadas de los vidrios rayados
compensan con metafísica precisión
la imagen aterradora de la masa
que sorprendida al límite de sus entendederas
se refleja transformada de goyesco esperpento
en bucólica estampa prerrafaelista.
La antorchas escapan de las manos
de los arrobados Narcisos
y, como han regado aserrín en el fangoso baldío,
todo arde de inmediato, hasta la misma chusma,
tan inflamable por su alto porcentaje lipídico
que chisporrotea el aceite que destilan los cuerpos,
que chisporrotea el aceite que destilan los cuerpos,
líquidas llamas que se escurren entre la basura;
el sonido no se diferencia en absoluto
de la estática que siguen propalando las bocinas,
la banda de sonido accidental
de este apocalipsis de feria de atracciones.
el sonido no se diferencia en absoluto
de la estática que siguen propalando las bocinas,
la banda de sonido accidental
de este apocalipsis de feria de atracciones.
sábado, 23 de febrero de 2008
Aura

Un poema escrito ayer.
La brisa arrancó la imperceptible
cubierta de la piel
brillosa y líquida
-tanto da si lo móvil era el aire
o rugían caballos metálicos
incendiando carboníferos octanos-.
La expuesta terminal de la dendrita,
múltiple en su afán ramificado,
amenaza con salirse de la escala:
rémora de Condillac
más sensible aún que su escultura,
a golpe de hechos percibidos
lo hará, seguro que lo hará.
El pulso, despellejado,
se desplaza a la velocidad de una carreta
desde las cordiales estancias en el pecho
hasta las periféricas opciones del cuerpo;
potenciadas cascadas electrónicas
que, al final, terminan siendo todo.
Las preguntas en cuestión son formuladas:
¿dónde están el final del aura
y el principio de la incertidumbre?
y ¿acaso el engranaje
movilizado, jacobinizado,
sueña con liberarse del reloj?
miércoles, 20 de febrero de 2008
Pneuma

Un poema escrito hace varios años.
El soplo, elástico fluir
porción inteligible
que orienta hacia su norte
la crisis del espíritu.
Brisa que hechiza al que quiere,
sucio de materia,
pulverizarse,
purificarse.
(Los filósofos romos
oreaban sus emanaciones
ondeando el peplo).
Teológicamente, la rueda
de un devenir cualquiera
apunta sus disparos
hacia aquellas cosas lábiles
que, sin embargo,
por ser tan indigestas,
rumiadas como muelas
manifiestan estrepitosamente
el alma de las habas.
domingo, 10 de febrero de 2008
Tabla periódica Proyecto Printmaking
Oxígeno, por Mari-Claire Vaccaro
miércoles, 6 de febrero de 2008
domingo, 3 de febrero de 2008
En Coroico
Estoy hace dos días en Coroico; a pesar de que la conección satelital es cara y lenta, está lloviendo desde ayer a la madrugada y sobra el tiempo para tenerle paciencia a la computadora. Saliendo de La Paz, son tres horas de viaje para llegar hasta el paraíso: al principio del viaje, pasamos por cerros nevados, brillantes moles de granito negro; un par de horas después, llegando a estos valles, siempre bajando, la temperatura sube y el paisaje se torna selvático: la yunga. Ya conocía el sur de Tucumán, el chaco salteño y Calilegua, en Jujuy; aquí se suma el estar en medio de la Bolivia más rural y pintoresca. Plátano, café, maracuyá, papaya; los sabores del trópico a mil doscientos metros de altura. La región está llena de cascadas, grutas y ríos torrentosos, pero la llovizna constante no me ha dejado caminar mucho. De hecho, estamos adentro de las nubes; más que llovizna, se ven vaharadas de vapor frío que se desplazan de aquí para allá con la brisa.
Estamos en pleno carnaval pero el clima está aguando la fiesta. Hace un rato, mientras desayunaba en el mercado municipal, las doñas, irónicamente, le echaban la culpa de la Niña a Evo. No se consigue café en grano; ignoro si no es época o se trata de la lluvia. El viernes estuve en el desfile; hubo música, fuegos de artificio y baile en la calle. Anoche me acosté a dormir la siesta y desperté esta mañana con el rumor de la lluvia. En el residencial en el que me alojo, tres pisos de galería alrededor de un gran patio, un gigantesco anfiteatro en el que desde mi palco observo todas las habitaciones, se alojan unos mariachis que vienieron para las celebraciones; hace dos días que los veo deambular siempre con sus trajes mexicanos. Una pena que no se pongan también los sombreros.
En La Paz me compré una guitarra pequeña con su correspondiente funda de colorido aguayo. Durante las horas de la siesta, practico los tangos de los libros de Arnoldo Pintos de enseñanza de guitarra que me traje desde Buenos Aires. Incluso forzado a quedarme dentro de mi pequeña habitación, solo, cantando letras que hablan de separaciones y desamores, me siento entero y feliz.
viernes, 1 de febrero de 2008
De La Paz a Coroico
Al final no fui a Oruro; va tanta gente por el carnaval que seguro no hubiera encontrado alojamiento, ni siquiera en un banco de la plaza. Además, los carnavales me atraen más que nada por la adrenalina contagiosa de la multitud, pero como droga, la también llamada epinefrina deja bastante que desear. Los colorines y la música estridente contribuyen a que me termine saturando y aburriendo. Decidí entonces ir directo de Potosí a La Paz; un viaje que duró toda la noche que también pasé durmiendo. La Paz es una gran urbe trepada a los cerros; una aldea hecha de edificios; un caos, pero no asesino, como algunos quieren hacer creer. Es una ciudad limpia y moderna, y también sucia y colonial. Tiene cerros llenos de casitas de ladrillo hueco -casitas en algunos casos es eufemismo; hay edificios de varios pisos- iguales a las de las películas de Río.
Llegué temprano; los comercios abren tarde, no había lugares donde desayunar excepto los puestos de la terminal, de la que había escapado para empezar lo antes posible a caminar la ciudad. En un cyber donde todavía era demasiado temprano y no habian encendido las computadoras, un ratón se me escabulló aterrado entre las piernas.
Siempre bajo la lluvia, visité un complejo de museos; caminé por es casco histórico; me zambullí en el centro donde sorprende ver a los bolivianos, tan discretos como los creía, gritando por cualquier motivo. El tránsito es infernal y a la vez parece que todos llegan a donde va. Hay unos disfrazados de cebra del gobierno que intentan, obviamente sin éxito, arreglar el bestial comportamiento de los peatones.
Al mediodía almorcé en un lugar muy lindo pero tan turístico que me sorprendió pagar 30 bolivianos por el almuerzo, unos doce pesos. Todo es tan barato que te desacostumbrás. Más tarde lo llamé al Marco Tóxico, el ilustrador de la tapa del último Argoth al que no conocía más que por e-mails. Quedamos en encontrarnos a las tres.
El encuentro con Marco es de esos que anuncian cosas importantes. Es una persona agradable, simpática, inteligente; gran conocedor del arte y la cultura de su ciudad; estuvimos toda la tarde caminando por La Paz, arriba y abajo; me puso al tanto de la literatura paceña, me llevó a una bibliteca gratuita de historietas -cosa que no sé si hay en Buenos Aires- y terminamos en una librería donde compré obedientemente todos los libros que me recomendó. Quedaron sembradas muchas ideas, como la de que nohayverguenza ediciones saque una antología de poesía boliviana y conectar los movimientos de editoriales independientes de nuestros lugares.
Por la calle los lustrabotas están todos con pasamontañas; como es una tarea discriminada, mantienen el anonimato. "Hay gente que les tiene miedo, son zapatistas" dijo Marcos. Me estuve riendo un rato.
Esta mañana salí para Coroico; uno de los lugares más bellos de los que he visitado. En la próxima, pondré algo sobre este paraíso.
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