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miércoles, 30 de julio de 2008

Nudo gordiano


Se anuncia Aurora y veo que termina
El vórtice que tuerce mi ventura;
Su luz enderezó mi singladura
Y a Oriente con su rayo la encamina.

Mi sino empero lleva alejandrina
Misión: si he de dejar la sima oscura
Primero es menester las ataduras
Soltar del nudo atroz que me domina.

“Primero ha de batir el acertijo
Aquel que a apoderarse de Levante
Se atreve con la fuerza de la espada”.

Guerrero yo no soy. Tampoco el hijo
Del rey de Macedonia y, dilettante,
Sospecho que mi hoja está mellada.

lunes, 23 de junio de 2008

Algunas de mis razones para madrugar


Descubre el ojo el párpado dormido
-La noche todavía con su oscuro
Telón cubre la tierra- por el duro
Repique del reloj. Con un vagido,

Cual feto que de un pujo es despedido
Al mundo con un solo don seguro,
La muerte, me levanto y aseguro
Que el astro ya me halle amanecido.

Que cortas son las horas de la vida
Y humana la misión de dar sentido
Al cósmico y absurdo melodrama;

Y que si no trabajo no hay comida,
Que el tiempo de los sueños se ha perdido,
Que no hay abrazos dentro de mi cama.

miércoles, 28 de mayo de 2008


Después del rayo oscuro que en enero
Quitome los candiles que a mi vera
Echaban en la senda la primera
Luz clara que alumbró mi derrotero,

Más ciego que el murciélago certero
-Que sólo con el eco mejor viera-
Maldigo mi destino y mi ceguera.
Mejor fuera que nunca mi sendero

Hubiera sido herido por el día,
Pues antes ignoraba lo sombría
Que estaba la vereda de mi suerte:

Si abrí los ojos sólo para verte,
Lamento haber dejado el mundo inerte
Y mal vivir tu ausencia y mi agonía.

domingo, 27 de abril de 2008

Acerico


Aunque vos raramente has enhebrado
-Perezosa y mental- de acero el ojo,
Aun así, diariamente y con enojo,
Mi acerico dejás atravesado.

Yo no sé si se trata de un porfiado
Caprichito, de algún hastiado antojo;
Pero de tus fruncidos labios rojos
Los dardos van directo a mi costado.

Si la piel fuera paño, nula huella
La aguja dejaría, y el relleno
Si estopa o algodón, igual de bueno;

Mas de espíritu y carne, sangre y pella
Mi acerico fue creado, y aunque pleno,
Así lo vas llenando de veneno.

martes, 20 de febrero de 2007

Anquincila


Hay un mundo de espinas, sol y roca
y arroyos que susurran al humano
lo mezquino del mundo ciudadano
que no sacia, aunque llene la boca.

En ese mundo la cigarra toca
su chirrido, adjetivo del verano;
los cebiles arañan el arcano
del cielo, donde todo desemboca.

Los parches estremecen al varano
que bajo peña sus escamas troca,
si en el coleto se vertió la loca

cordura del sampedro soberano:
cuando su elixir la Unidad invoca
los dos mundos por poco no se tocan.

sábado, 6 de enero de 2007

Tres sonetos alejandrinos

Les prometo que en una próxima entrada postearé algo de José Reigadas Tarnós, de quien aprendí lo que era la poesía didascálica. Por ahora, un experimento demasiado ambicioso, creo, para mi capacidad, pero un desafío imposible de evitar para mi lado petulante.

ARQUETIPOS

I
Quizás en un estado alterado de conciencia,
en un negro letargo, subterráneo nepente
-¿
amanita muscaria o el vino de Occidente?-,
fue posible que el Griego batiera su sapiencia


dentro de un nuevo molde: intuyó las esencias
que brindan a este mundo sustrato permanente;
desde el fondo del sueño, eternas y silentes
las Ideas se mostraron, sin velos, a su ciencia.


"Las cosas y las cosas que forman otras cosas"
dijo, "son como sombras que proyecta una estatua:
lo real e inmutable, la verdad minuciosa


se ordena en ese mundo Ideal, nunca en la fatua
y efímera mentira del nuestro: mariposa
que en la misma jornada nace, crece y se infatua".


II
La cinta indivisible que las transformaciones
revelan como el flujo inefable de las horas,
fundando y destruyendo imperios y naciones
con su infalible arma, la lanza del Ahora,


En la tierra de Escoto, en las estribaciones
del siglo largo, hace surgir la pensadora
testa de d'Arcy Thompson, el padre de nociones
que demuestran sin tacha: "Lo virtual colabora


en la hechura del mundo". Ve que en mil situaciones
el Número diseña la forma de la flora
y la fauna; descubre que en sus evoluciones


un patrón determina la fuerza creadora
de la Vida, cantante que guía sus canciones
con una matemática batuta directora.


III
Cual el gobi, que en lodo primordial sumergido
mira al cielo, anhelante, con míope deseo,
yo, que estoy bien abajo, me esfuerzo y cogoteo
las cimas que d'Arcy y el Griego han merecido;


y entre sus vastas frentes gloriosas entreveo
el puente que a sus ciencias les tiende el parecido:
en Platón, un trasmundo contiene un Coliseo
indestructible, etéreo, del que emana el sentido


del que en Roma se cae como en un lloriqueo;
para Thompson, la grilla es andamiaje regido
por inmutables leyes que no tienen recreo


en su rol, que el Río tenga el cauce sugerido
que eternamente sigue, como al hado Teseo
que -tras el hilo- cree que es él que ha decidido.